ORCHESTRE DES CHAMPS-ÉLYSÉES, inolvidable

Philippe Herreweghe dirigió la Inconclusa de Schubert y la Séptima de Beethoven en una estupenda presentación

Franz Schubert (1797-1828) no solo fue un compositor particularmente prolífico, sobre todo si consideramos la brevedad de su vida. También fue uno de los artistas que más obras dejó sin concluir. De su Séptima Sinfonía (D. 729, en mi mayor) quedó un borrador completo de la estructura melódica y el bajo, pero la orquestación debió ser completada y arreglada por varios compositores. Cerca de la mitad de sus veintidós sonatas para piano quedaron incompletas, al igual que su Cuarteto en Do menor (D. 103) y el oratorio Lázaro (D. 689), una obra coral dramática que se trunca en su tercer acto.

Se han esgrimido muchas posibles razones detrás de esta constante. Desde un exceso de creatividad que habría llevado a Schubert a aburrirse de sus trabajos en curso, empujándolo a saltar a la siguiente idea antes de terminar la anterior, hasta un perfeccionismo que lo hacía estar insatisfecho con cómo se desarrollaban ciertas piezas, que descataba prematuramente para probar otros caminos.

Pero si hay una obra inconclusa famosa del compositor, esa es sin duda su Sinfonía nº 8 en Si menor, D. 759. Compuesta en 1822, solo tiene dos movimientos completos en lugar de los cuatro tradicionales: el Allegro moderato inicial y un Andante con moto. Hay algunos borradores de un Scherzo que en teoría hubiese continuado la obra. Sin embargo, hay quienes plantean una pregunta aun más inquietante: ¿Está realmente inconclusa la Sinfonía Inconclusa de Schubert, o el compositor decidió de manera consciente poner el punto final allí?

Es tan magistral el segundo movimiento de esta sinfonía, su conclusión deja tan elevado el nivel de la música y del espíritu, que realmente es difícil imaginar una continuidad posible. La pregunta quedará seguramente sin respuesta. Lo cierto es que esta fue la primera de las dos obras que integraron la presentación de la Orchestre des Champs-Élysées en el Teatro Colón para Mozarteum Argentino. Y fue una interpretación memorable.

Fundada en 1991 por Philippe Herreweghe, esta orquesta francesa es reconocida por su dedicación exclusiva a la interpretación de repertorio con instrumentos de época y criterios historicistas. Los instrumentos de época suelen ser inestables en su afinación y emisión. No obstante, la precisión sonora alcanzada tanto por las cuerdas como por los vientos, con bronces sin pistones, fue admirable. Herreweghe dirige sin batuta, con gestos muy medidos. Se diría que su calma y su mesura solo pueden surgir de una profunda sabiduría musical, una confianza absoluta en sus músicos y un trabajo previo de minucioso detalle sobre cada partitura.

La segunda parte del programa estuvo dedicada a la Séptima Sinfonía de Ludwig van Beethoven. Escrita una década antes que la obra de Schubert, despliega una energía notable, con temas de gran personalidad y permanentes contrastes expresivos. Una vez más, la interpretación fue precisa y sensible. Confirmó una calidad musical que rara vez se tiene la oportunidad de presenciar. Sin embargo, la intensidad emocional alcanzada en la primera parte dejó flotando algo indecible en el ambiente que ni siquiera la monumental Séptima de Beethoven logró disipar. Germán A. Serain

Fue el 1ro de junio de 2026
Teatro Colón
Libertad 621 – Cap.
(011) 4378-7109
mozarteumargentino.org

Vota esta nota

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Publicado en:

Deja una respuesta