EWA POBLOCKA, atrayentes lazos musicales

La premiada pianista polaca se presentó en Buenos Aires con un rico repertorio

Si algo vincula a Ewa Poblocka con nuestro país, quizás sea el hecho de que entre los prestigiosos pianistas con quienes se formó figura nada menos que Martha Argerich. Quizás, que ambas participaran, en ediciones distintas, del Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin (Varsovia). Quizás, más de cien años de relaciones diplomáticas entre nuestro país  y la tierra de Chopin hacen más interesante la presencia de esta pianista, docente y escritora que regaló recientemente un riquísimo repertorio en el escenario de la Comunidad Amijai.

Durante la primera parte del concierto, y más allá de los extemporáneos sonidos de los celulares que amenazaron con desconcentrar a la artista y al público, se escuchó, como apertura de la velada, las Tres invenciones de André Tchaikowsky (1935-1982). Con admirable destreza, la pianista atravesó las tres piezas de un compositor con una vida tan inusual como trágica. Luego siguieron 15 Sinfonías BWV 787-801, de Johann S. Bach (1685-1750), compuestas con una finalidad claramente pedagógica.

El cierre de esta primera parte lo dio Félix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847) con 5 Romanzas sin palabras; quizás, de toda esta primera parte, la que más emoción suscitó en el auditorio. Es evidente que es en este tipo de repertorio en que Pobłocka cuenta con mayor libertad y comodidad para desplegar sus dotes, más que con el repertorio barroco. Las Romanzas son una colección de bonitas piezas líricas que Mendelssohn compuso entre 1829 y 1845.

La segunda parte se dedicó al compositor polaco por excelencia, Frédéric Chopin (1810-1849). Ewa Pobłocka se metió de lleno y con el alma en el segmento chopiniano con los Nocturnos op. 27, obra que consta de dos partes compuestas hacia 1836. El Scherzo en si menor op. 20 fue acaso el momento dorado de todo el concierto. Se la considera una de las piezas más difíciles de Chopin, y su tono oscuro y melancólico remite al tiempo en que fue compuesta: durante el Levantamiento de Noviembre de 1830 (situación que se extendió prácticamente por un año) contra el Imperio ruso, estando el músico viviendo en Viena.

La tercera sección de esta segunda parte, y en tono similar a la obra anterior, fue para la Polonesa en fa sostenido menor op 44, compuesta en 1841, la “polonesa trágica”. Como broche de oro para una presentación de lujo, el público pudo disfrutar de la Mazurka op. 24 no. 1, también de Chopin. Viviana Aubele

Fue el 26 de octubre de 2022
Comunidad Amijai
Arribeños 2355 – Cap.
(011) 7079-1243
amijai.org
Sitio Web de Ewa Poblocka

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