DÍA DE LA ESCARAPELA, hoy… o mañana

Entelequias y confusiones para un símbolo patrio

¿Existe el Día de la Escarapela? Una fría noche de 25 de mayo, un hombre se encuentra de incógnito en el anfiteatro de Parque Centenario con Mario Santos (Federico D’Elía). Perillo, el cliente (Fernando Caride), en realidad, es un tremendo estafador que acude a Los Simuladores para que lo ayuden a recuperar el dinero perdido a manos de un funcionario público tanto o más corrupto que él. Después de darle al burlador burlado una formidable lección de educación cívica y patriotismo, Santos mira fijamente su solapa y le espeta, más ofuscado que antes, una última invectiva: “Y hoy es 25 de mayo. ¿Se puede saber por qué demonios no lleva puesta la escarapela?” (ver la escena en YouTube)

Más allá de la perplejidad del corrupto ciudadano, las palabras de Mario Santos nos vienen al dedillo para tratar de defender, si es que se puede, al incauto apátrida estafado. Sobre la escarapela nacional, la historia oficial y la extraoficial se confunden (y nos confunden) en una entelequia patria de dimensiones colosales. De hecho, el Día de la Escarapela Nacional no es una celebración que se incluya como prioridad en los actos escolares. Una razón podría ser la cercanía de la fecha con la celebración del 25 de mayo. ¿De cuál fecha estamos hablando? Menudo dilema. Repasemos algunas:

  • 1806-1807: una versión indica que los colores blanco y celeste fueron usados por primera vez por el Regimiento de Patricios durante las Invasiones Inglesas, y que estos colores se popularizaron luego entre los nativos.
  • 19 de mayo de 1810: la escarapela habría sido usada por vez primera por unas damas patricias que se presentaron ante Cornelio Saavedra, a la sazón jefe del Regimiento de Patricios.
  • 18 de febrero de 1812: el Triunvirato crea la escarapela. Más tarde, el 27 de febrero de 1812, Manuel Belgrano crea la bandera según los colores de la escarapela. “Siendo preciso enarbolar la bandera, y no teniéndola, la mandé hacer celeste y blanca, conforme a los colores de la escarapela nacional”, informó Belgrano al gobierno.
  • 13 de mayo de 1935: según expediente 9602-9-935, el Consejo Nacional de Educación autoriza por primera vez el festejo del Día de la Escarapela, fijándolo para el 20 de mayo.
  • 4 de abril de 1941: según expediente 33.1931-940, el Consejo Nacional de Educación cambia, sin alegar razones, el día del festejo, del 20 de mayo al 18 de mayo.
  • 8 de enero de 1951: por resolución del Ministerio de Educación, Expediente 294282/950, se fijó en el calendario escolar el 19 de mayo como Día de la Escarapela.
  • 12 de mayo de 1960: por resolución del Consejo Nacional de Educación, Expediente 12515/960, se volvió a fijar la celebración según los términos de la disposición del 4 de abril de 1941.

En resumen: idas y vueltas de todo tipo, sobre todo a partir del siglo XX. La pregunta es si no hubiese sido más práctico y menos burocrático ponerse de acuerdo todos en una sola fecha (por ejemplo, la del Triunvirato) y evitarnos a los argentinos tanto barullo, como si no tuviéramos suficientes. Por suerte, el ingenio popular ha sabido matizar estas cuestiones alienantes con una buena pizca de humor. Decimos que algo sucederá “en el día de la escarapela” porque o no sabemos cuándo sucederá, o estamos seguros de que no sucederá jamás. Equivale a decir que tal cosa ocurrirá “el día del arquero” o, para los más gustosos del refinamiento culto, “en el año de las calendas griegas”.

¿Es defendible el inescrupuloso Perillo? Sí y no. No lo es, porque es el epítome de todo lo que hoy por hoy carcome a nuestra gran Nación. Sí lo podría ser en el sentido de que, si ni la historia oficial tiene en claro cuándo es el Día de la Escarapela y por qué se festeja, menos lo podría tener uno. Aunque es cierto que por tradición, los escolares se la prenden en la pechera del uniforme o del delantal, o de las prendas que lleven puestas en el caso de los secundarios públicos, en las fechas patrias. Por lo que aconsejamos al estimado lector —y quien redacta estas líneas se incluye— que se haga un recordatorio en su calendario de portar la escarapela en las fechas pertinentes, so pena de que Santos nos someta a una justa y patriótica filípica. Y que celebre su día el 18 de mayo, o el 20 de mayo, o el 19 de mayo, o el 18 de febrero, o para el aniversario de una o ambas Invasiones Inglesas; es decir, en el día de la escarapela. Viviana Aubele

Símbolos Nacionales en la página de la Casa Rosada
La Escarapela Argentina en Wikipedia

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