NOTHING TO HIDE, punzante sátira

Noticias, reality shows, consumismo descarnado y cruda verdad en vivo

Nothing to hideActúan: Melina Seldes, Ana Echeverría – Mapping: Tom Caracuel y Malen Bruna Lewin – Música: Simone Giacomini – Dramaturgia: Melina Seldes y Bruno Catalano – Dirección: Pablo Ariel Bursztyn 

Lo personal, o privado, es político, o público. ¿Lo es? Una joven despierta tras más de una década en estado de coma. Es el lapso suficiente para que en este loco mundo hayan sucedido cosas y se haya transformado a la velocidad de la luz. Una noticia que antes solo hubiera suscitado una cobertura modesta en los medios se ha transformado, redes sociales mediante, en una exposición mediática sin tapujos. En un programa de televisión, conductora e invitada, sin ningún tipo de reservas ni cobertura (literal o metafórica) se entrelazan en un mano a mano crudo y banal.

Nothing to hide (“nada que ocultar”) es una fría sátira, en principio, del papel que los medios han desempeñado en los últimos años. Haciendo caso omiso a la cuestión de la cuarta pared, la conductora (Melina Seldes) traba un sorpresivo intercambio con el público antes de entrevistar -cual Luisa Delfino- a Andrea (Ana Echeverría), quien de golpe y porrazo, ha tenido que adaptarse a una nueva realidad. La intromisión a la privacidad de Andrea avasalla hasta sus más íntimos pormenores durante el estado de coma, su sexualidad y la participación de este último asunto en el incidente que la dejó inconsciente durante tantos años.

La conductora, sensual y a la vez insidiosa, pasa revista también por la actualidad mundial gracias a una enorme pantalla que todo lo invade, a la que todo el público mira. Estos, a su vez, son mirados por esa misma pantalla en una suerte de Gran Hermano pues, claro está, nada, absolutamente nada, queda por esconder. Con su voz embriagadora, su mirada penetrante y el impecable manejo de su corporalidad, la conductora juega con la empatía de los presentes, aborda temas de lo más ridículos a lo más candentes, promociona productos y servicios de lo más escatológicos; y en el final, la alienación más grotesca que se pueda esperar.

La eficacia de Nothing to hide se debe a las logradas actuaciones de Seldes y Echeverría, dirigidas por un efectivo Pablo Ariel Bursztyn (de larga trayectoria en Europa y en nuestro país). Complementan el combo la música creada por Simone Giacomini y el excelente diseño de mapping.

Es un gran trabajo en equipo en una obra que sorprende desde el minuto uno, y no para hasta el final. Dicen que pronto Nothing to hide volverá a Planta Inclán*. Viviana Aubele

*La última función se dio en el marco de Festivales GCBA
el lunes 31 de octubre de 2022. Prometen reponer.
Entrada gratuita
Planta Inclán – Artes escénicas
Inclán 2661 – Cap.
plantainclan.com/
Pablo Ariel Bursztyn en Alternativa

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