CANDIDE, desopilante y maravillosa

Leonard Bernstein brilló en el cierre de la temporada de Nuova Harmonia

Intérpretes: Rocío Arbizu, Luis Caballero, Victor Castells, Carlos Castro Folmann, Luca Eizaguirre, Oriana Favaro, Eugenia Fuente, Mariano Gladic, Héctor Guedes, Azul Maluendez, Alfredo Martínez, Santiago Martínez, Fabio Prado, Miguel Rausch, Sebastián Sorarrain, Mirko Tomas, Pablo Urban Escenografía y Vestuario: Jorge Ferrari – Iluminación: Gonzalo Córdova – Coreografía: Marina Svartzman – Dirección coral: Hernán Sánchez Arteaga – Dirección escénica: Rubén Szuchmacher – Dirección musical: Pablo Druker

Leonard Bernstein escribió Candide en 1956, a medio camino entre una opereta cómica y un musical, basada en la novela homónima de Voltaire, un cuento filosófico publicado en 1759 bajo el seudónimo de Monsieur le docteur Ralph. Hubo varios libretos, pero el que se utiliza más a menudo es el que escribió Hugh Wheeler. La obra narra -con humor ácido y desopilante- las peripecias del protagonista, a quien el nombre de Cándido le calza como anillo al dedo.

La obra inicia en un marco de desproporcionado optimismo, presentando la idea de que todo sucede para bien y que estamos en el mejor de los mundos posibles. Luego plantea una dramática serie de desventuras que con toda evidencia refutan dicho precepto, a pesar de lo cual el ingenuo Candide se obstina en aferrarse a su idea inicial. Lo que hace Voltaire es satirizar la filosofía de Leibniz, representado por el maestro Pangloss. Una historia de amor que nunca termina de concretarse entre Candide y la inocente -solo en apariencia- Cunegonde sirve como hilo conductor a toda la obra.

La producción del Teatro Argentino de La Plata, con puesta en escena de Rubén Szuchmacher y dirección musical de Pablo Druker, marcó el estreno de esta obra en Argentina, coincidiendo con el centenario del nacimiento del compositor. La propuesta, que sirvió como cierre al ciclo Nuova Harmonia no pudo ser más oportuna ni mejor bienvenida.

Todos los roles solistas estuvieron cuidados, tanto vocal como actoralmente, a pesar del desafío que supone cantar sin amplificación en una sala como el Teatro Coliseo. De todos modos, cabe destacar el histrionismo de Héctor Guedes repartiéndose entre los personajes de Voltaire y Pangloss, y la desopilante actitud de Santiago Martínez en el rol protagónico, demostrando además notables condiciones vocales.

También brillaron Oriana Favaro como Cunegonde, Eugenia Fuente como La Vieja, Rocío Arbizu como Paquette, Mariano Gladic como el medio hermano de Candide y Pablo Urban como el Gobernador de Buenos Aires. Las interpretaciones del coro y la orquesta fueron impecables, así como el trabajo de vestuario, luces y escenografía, de un concepto tan despojado como funcional y efectivo. Todo sumó: actores, bailarines y figurantes completaron muy bien la nutrida escena.

Excepto por su obertura, que tiene un lugar dentro del repertorio orquestal, realmente no se comprende por qué razón este trabajo no es más conocido y no se estrenó antes en nuestro país. La obra es un derroche de ingenio e ironía, de un humor inteligente y mordaz, que se pone en juego incluso a través de la misma música, de un nivel acorde a lo que cabe esperar de Leonard Bernstein.

Es asimismo un trabajo que, más allá de su desenfado, también tiene una enseñanza final, cuando después de haber asegurado que vivimos en el mejor y más tarde el peor de los mundos posibles, el coro canta: La vida no es buena ni es mala. / La vida es vida, y lo sabemos. / El bien y el mal, la alegría y la aflicción, / se entretejen. Y enseguida toma la palabra Candide, para decirle a su amada Cunegunda: Has sido una tonta. / Yo también lo he sido. / Pero ven y sé mi esposa. / vamos a intentar, / antes de morir, / darle un poco de sentido a la vida. / No somos puros, ni sabios, ni buenos. / Pero haremos lo mejor que podamos. / Construiremos nuestra casa, cortaremos nuestra madera / y cuidaremos de nuestro jardín.

Más allá de todas las demás maravillas que tiene esta obra, que nos deleitó como pocas, si solo pudiésemos quedarnos con la enseñanza que nos brinda este precioso final, quizá sería suficiente. Germán A. Serain

Fue el 24 de noviembre de 2018
Teatro Coliseo
Marcelo T. de Alvear 1125 – Cap.
(011) 4816-3789
Nuova Harmonia

Figurantes de escena y bailarines: Carlos Acosta, Federico Amprino, Anahí Araujo, Laura Caballero, Sofía Carmona, Lautaro Costa Romero, Alexey Dmitrenko, Jonatan Giménez, Marina Gioia, Natalia López Godoy, Agustín Hiriart, Nicolás Marini, Julieta Priegue, Emanuel Salomone, Mercedes Sánchez, Mariana Scinocca, Dina Zingoni.

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