HAYDÉE DABUSTI, lírica belleza

La soprano brindó un espléndido recital en el Claridge Hotel

Dentro del Ciclo de Actividades Culturales del Claridge Hotel, que lleva adelante con notable empeño el laborioso Martín Leopoldo Díaz, se presentó la soprano Haydée Dabusti. Acompañada en piano por Susana Cardonnet, eligió un repertorio exquisito de compositores italianos que se inició, sin embargo, con un austríaco, ya que la primer aria fue Porgi, amor, qualche ristoro, de Las Bodas de Fígaro, de Mozart.

Muy buena fue la idea de ilustrar el entorno de cada aria previamente, con un breve pero enriquecedor comentario del Profesor Carlos Alonso, quien muy sencillamente aportó datos quizás desconocidos para muchos espectadores. La cristalina y potente voz de Dabusti se apreció en arias de Verdi –Ernani, involami y Tu che le vanitá, como también supo hacerse delicada y encantadora para interpretar Io son l’umile ancella, de Adriana Lecouvreur, de Cilea, y Un bel di vedremo, de Madama Butterfly, de Puccini.

El amplio registro de Haydée Dabusti se hizo evidente en otra aria del compositor verista, Vissi d’arte, de Tosca, donde su expresión actoral dejaba entrever casi relatadamente tonos más graves que amalgamaba con las notas altas más exigentes, tal como lo transimitió en la dolorosa Suicidio, de La Gioconda, de Amilcare Ponchielli.

Después del exigente recital, que incluyó también a Leoncavallo, Bellini y Catalani,  fue en el bis donde su histrionismo salió a relucir definitivamente, mientras recorría la sala, como si estuviera caminando por la calle y la gente apreciara toda su belleza, tal como lo dice en Quando men vo, de “La Bohème”, de Puccini; una belleza que se disfruta por su simpatía, por su espíritu y, sobre todo, por su admirable voz. Martin Wullich

Fue el 15 de junio de 2010
Claridge Hotel
Tucumán 535
(011) 4314-2020

www.claridge.com.ar

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