Bau, artista en guerra (2024, Estados Unidos, 130 min.) – Género: drama, bélico, hechos reales – Reparto: Emile Hirsch, Inbar Lavi, Yan Tual, Adam Tsekhman, Edward Froy, Chris Cope y otros – Música: John Coda – Fotografía: Shawn Seifert – Guion: Ronald Bass, Sonia Kifferstein, Deborah Smerecnik, Michelle P Griffith, Marc Griffith sobre una novela de Joseph Bau – Dirección: Sean McNamara
Ambientada en la Cracovia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, Bau, artista en guerra reconstruye la historia real de Joseph Bau, falsificador de documentos para la Resistencia y artista plástico, confinado junto con su familia en el gueto y posteriormente en el campo de Plaszów. El film vuelve sobre uno de los episodios más oscuros del Holocausto sin renunciar a mostrar que, incluso en medio del horror, la esperanza aún encontraba un lugar.
Gracias a su talento para el dibujo y la caligrafía, incluidas las letras góticas, Bau es seleccionado para poner su destreza al servicio de los nazis junto con otros judíos considerados «útiles para la causa del Reich». En ese entorno de estrellas amarillas y oficinas del mando alemán diseña carteles de propaganda, mientras participa en una red clandestina dedicada a salvar vidas mediante la falsificación de documentos y su colaboración con Oskar Schindler.
En la áspera atmósfera del campo, las prisioneras cocinan y una de ellas trabaja como manicura del cruel comandante Amón Göth. Esa mujer es Rebeca, integrante también de la Resistencia, quien se convierte en el gran amor y posteriormente en la mujer de Bau. En medio de los galpones, los castigos y la lucha cotidiana por un mendrugo, florece el romance. El casamiento, celebrado con extrema sencillez, conserva la tradición y las sonrisas contenidas, mientras la noche de bodas se convierte en su mayor riqueza. La relación continúa hasta el final de la guerra, entre encuentros y separaciones.
Emile Hirsch interpreta a Joseph con una expresividad natural que transmite tanto el dolor como la fortaleza de un hombre decidido a resistir el horror. Inbar Lavi, en el papel de Rebeca, compone con convicción a una mujer valiente entre prisioneras hacinadas y hambrientas. La ambientación refleja con eficacia las miserables condiciones de quienes permanecían confinados, en marcado contraste con los privilegios de la jerarquía nazi. Sean McNamara construye ese universo con una puesta en escena sobria, donde la obediencia impuesta, los castigos y la explotación de los prisioneros ilustran el funcionamiento del régimen.
La figura de Joseph Bau trasciende los hechos narrados en la película. Tras sobrevivir a la guerra emigró junto con Rebeca a Israel, donde se convirtió en pionero de la animación israelí. Dibujaba historietas cuadro por cuadro y, al pasar rápidamente las hojas, daba vida a las imágenes para alegría del público. Por ello fue recordado como «el Disney de Israel». También realizó numerosas exposiciones con un arte expresionista inspirado en sus vivencias y colaboró, mediante falsificaciones de documentos, con operaciones destinadas a identificar a nazis prófugos a través del Mossad.
La película comienza con la búsqueda de esos criminales y concluye con el relato de Bau ante un tribunal internacional. Allí, acompañado por un abogado que había compartido el gueto con él y cuya vida ayudó a salvar, acusa al hombre que lo castigó durante el cautiverio y expresa la revancha que solo pudo alimentar durante años en su imaginación. Martha Wolff








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