ARGYLLE AGENTE SECRETO, gran decepción

El film, anunciado como emocionante combinación de espionaje y comedia, es un desastre

Argylle agente secretoTítulo Original: Argylle – Origen: UK, USA – Género: Comedia, Acción, Crimen – Elenco: Bryce Dallas Howard, Sam Rockwell, Henry Cavill, Bryan Cranston, Catherine O’Hara, Dua Lipa, Ariana DeBose, John Cena, Samuel L. Jackson, Sofia Boutella – Director: Matthew Vaughn

La esperada llegada de Argylle agente secreto a los cines argentinos prometía un giro argumental tan impactante como enigmático, una verdadera sorpresa que transformaría la experiencia cinematográfica. Desde la astuta campaña publicitaria que insinuaba secretos profundos hasta la presencia de un enigmático felino en el tráiler, el público se convirtió en cómplice de una anticipación colectiva. Sin embargo, una vez dentro de la sala, las expectativas se desvanecen como un sueño efímero.

Matthew Vaughn, el visionario detrás de la exitosa saga Kingsman, nos invita a un mundo donde la realidad y la ficción se entrelazan, y las teorías conspirativas florecen como malezas en un jardín descuidado. Pero, lamentablemente, el misterio no logra sostener esta película que se queda corta en su intento de cautivar al espectador. La trama, desprovista de originalidad, se desliza por caminos predecibles, dejando poco espacio para la sorpresa y el asombro.

Los personajes, interpretados por un elenco talentoso, carecen de la profundidad necesaria para generar empatía. Sus acciones parecen guiadas más por la necesidad del guion que por una verdadera motivación interna. Incluso la comedia, supuestamente uno de los puntos fuertes de la película, se estanca en chistes predecibles y situaciones forzadas que no logran arrancar risas genuinas.

Argylle agente secreto no mantiene el misterio ni conquista al público. Pese a sumar cierta comicidad y torpeza por la pareja protagonista, todo resulta como una propuesta insípida y predecible. Desafortunadamente, Vaughn trata de imitar el estilo de los superespías al estilo James Bond sin la calidad de producción ni el ingenio necesario. Esta falta de calidad hace que sea difícil creer en el éxito extraordinario de la novelista Elly Conway (interpretada por Bryce Dallas Howard), quien acaba de publicar su cuarto libro más vendido sobre el agente Bondiano Argylle (interpretado en pantalla por Henry Cavill con un peinado triangular extraño y horrible).

Durante un viaje en tren, es interceptada por Aidan (Sam Rockwell), quien afirma ser un verdadero espía con la esperanza de obtener información adicional de su próximo texto extrañamente predictivo, y protegerla de varios villanos que buscan lo mismo. Luego la trama se vuelve un poco más ridícula, cuando Aidan se involucra en combates cuerpo a cuerpo y también con armas de fuego en un vagón de tren, 

Una mezcla visualmente desastrosa y una trama descuidada perjudican a Argylle agente secreto, impidiéndole alcanzar su potencial. La similitud entre las fantasías de Elly en sus libros y los enredos de espías en el mundo real tiene una razón de ser, pero no justifica la falta de calidad visual. En ocasiones, especialmente hacia el final, Matthew Vaughn lleva la caricatura al extremo. Sin embargo, la película se estanca en su edición torpe; las transiciones entre Cavill y Rockwell son especialmente forzadas cuando deberían ser fluidas y divertidas. La trama descuidada coloca a los personajes en ubicaciones falsas y poco convincentes sin generar impulso. El suspenso se escapa de la historia justo cuando debería estar alcanzando su punto máximo.

En resumen, Argylle agente secreto se presenta como una película de misterio, cuya falta de originalidad en la trama y la desconexión con los personajes generan una experiencia decepcionante. Una vez más, la publicidad ha sobrepasado a la película, dejando a la mayoría de los espectadores con un sabor amargo. Cristian A. Domínguez

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