MI HIJO SÓLO CAMINA UN POCO MÁS LENTO, esplendor emocional

Tercera temporada de una excelente obra con puesta inusual

Actúan: Aldo Alessandrini, Antonio Bax, Luis Blanco, Elsa Bloise, Paula Fernandez Mbarak, Pilar Boyle, Clarisa Korovsky, Romina Padoan, Juan Andrés Romanazzi, Gonzalo San Millan y Juan Tupac Soler – Vestuario y Escenografía: Alberto Albelda – Iluminación: David Seldes – Dramaturgia: Ivor Martinić – Dirección: Guillermo Cacace

La dramaturgia del joven autor croata Ivor Martinić sorprende gratamente por su sensibilidad y llegada directa al público. Un joven sufre una enfermedad que poco a poco lo ha llevado a pasar el resto de su vida una silla de ruedas. Su disfuncional familia parece más afectada que el joven por su enfermedad.

Sobresaliente y original en sus puestas, Guillermo Cacace dirige a un fenomenal grupo de actores. La representación es diurna y sólo hay luz natural, la que entra a través de una ventana, generando un espacio teatral sombrío y elemental, a modo de una sala de ensayos. Tampoco hay escenografía, sino unas viejas sillas. Apenas se entra, los protagonistas están elongando sus cuerpos, vestidos con ropa deportiva y acomodándose. Caminan entre las gradas e invitan a los concurrentes con chipá y mate o les alcanzan almohadones para mayor comodidad.

La acción comienza y la dinámica cambia, los actores son guiados en vivo por un apuntador. Durante los 75 minutos que dura la trama, los personajes van desnudando sus personalidades, en un ambiente de gran susceptibilidad y empatía. Miradas directas y compinches con el público potencian las emociones expuestas por un grupo teatral de gran talento y expresividad.

Juan Tupac Soler sobresale por su frescura y simpleza en la creación del personaje principal, querible y dramático. Pilar Boyle personifica con inteligencia y simpatía a una chica enamorada, acomplejada, verborrágica y al límite de la locura. Elsa Bloise, como la abuela desmemoriada, aporta momentos de gran humor. Y Paula Fernandez Mbarak, en el papel de madre problemática, cumple con ternura y gran dramatismo.

Con un texto perspicaz y un elenco notable, el resultado es maravilloso. La obra crece minuto a minuto, llegando a un final sorprendente e inesperado que cierra, de manera exquisita, esta experiencia vanguardista de teatro. Cristian Alberto Domínguez

Lunes a las 20.30
Teatro El Picadero
Pje. Enrique S. Discépolo 1857 – Cap.
011 5199-5793
teatropicadero.com.ar
Estrenó en
Apacheta

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