LA EXTRAVIADA, apreciada paráfrasis

Un drama operístico que esconde otro drama entre bambalinas, con buen elenco y lúcida dirección de Alejandro Viola

La extraviada – Actúan: Vivian El Jaber, Ariel Gangemi, Carlos Moreno, Alicia Muxo y Alejandra Ríos – Cantantes: Natalia Raselli y Santiago Sirur – Pianistas: Santiago Rosso o Renzo De Marco – Autor y Director: Alejandro Viola

En el dividido escenario, que permite el doble relato de una creación lírica y una realidad teatral responsable de llevarla a cabo, se nota una puesta en escena pletórica en detalles y pensada con preciosa estética. Lo que se teje -o se cose, dado el caso- entre dos vestuaristas enamoradas del mismo hombre, tiene tanto drama como la ópera para la cual realizan lujosos vestidos y muestra sus figurines desde el comienzo. El sonido de la máquina de coser acelera su giro indicando que también se aceleran las pulsaciones de la historia. El desarrollo es paralelo, con momentos de fusión entre ambas, inteligente y humorísticamente pergeñados. Unos  cantan desde el palacio. Ellas toman mate en su atelier.

La idea de Alejandro Viola, que cuenta con su propia dirección, es muy atractiva. Cada uno de los personajes ha sido perspicazmente diseñado y marcado con su sello particular. Desde la extraviada del título, cuya celosa locura va in crescendo, personificada convincentemente por Alicia Muxo, hasta quien logra sacarle por momentos el objeto de su deseo, interpretada con inefable gracia por Vivian El Jaber, todos cumplen una puntillosa labor en aras del trabajo grupal. Ariel Gangemi corporiza muy bien al muchacho gay que habría querido bailar, y Alejandra Ríos genera una compañera adorable. También Carlos Moreno tiene simpáticos momentos como el seductor zalamero.

La síntesis musical de La Traviata ha sido bien lograda y hasta la célebre aria Addio del passato coincide con el momento más dramático de la extraviada vestuarista. La soprano Natalia Raselli y el tenor Santiago Sirur realizan un muy buen trabajo vocal e histriónico, acompañados estupendamente en piano por Santiago Rosso. El final con el famoso brindis Libiamo ne’lieti calici como cierre del drama es un sinsentido evitable. No aporta nada y distrae del precioso carácter dramático, ya bien tamizado con los exactos momentos de humor. La tragicomedia pergeñada por Alejandro Viola es un deleitable fresco que muestra la pasión en el logro de una puesta en escena, tan comparable a las pasiones de la vida cotidiana, en las cuales también abrevaron Alexandre Dumas hijo y luego Verdi y Piave para retratar a una tal Violetta y sus camelias. Martin Wullich

Elenco 2015: Verónica Diaz Benavente, María Rosa Frega, Ariel Gangemi, Alicia Muxo, Alejandra Ríos y Roberto Romano

Se dio hasta fin 2015
Teatro Payró
Estrenó en 2013 – Sala Siranush

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