CHARLOTTE, de David Foenkinos

Intenso retrato de una artista venciendo a la muerte

Charlotte Salomon vivió solo 26 años, entre 1917 y 1943. Nació en Berlín, Alemania, en el seno de una familia judía signada por la práctica del suicidio, sobre todo en las mujeres de la rama materna. Sin embargo, a pesar de ser criada al amparo de que fuera alcanzada por este trágico estigma, consiguió expresar una llama de genialidad de la que era portadora. Con ella logró exorcizar toda la carga familiar y, lo que es más conmovedor, dejar un legado de obras de un expresionismo extraordinario bajo el título de ¿Vida o Teatro?. Ella misma lo compiló poco tiempo antes de que fuera secuestrada por el régimen nazi -en el sur de Francia- y ejecutada en la cámara de gas de Auschwitz al momento que gestaba un hijo deseado y concebido con su compañero de entonces.

CHARLOTTE, de David Foenkinos

David Foenkinos, un autor francés nacido en 1974, dio con el trabajo artístico de Charlotte Salomon en ocasión de asistir a una exposición en su homenaje en la ciudad de Berlín hace poco menos de una década. Fue tal el impacto que sintió por esta joven, su destino trágico y la gran fuerza expresiva de su obra, que no paró hasta desgranar su biografía en este volumen que se llama simplemente Charlotte. Se trata de una novela de frases cortas. Ninguna de ellas supera el largo de una línea. Parece un largo poema, pero no lo es. Según el autor, es la única manera de tomar un respiro entre tanto relato de desesperación.
Vaya un ejemplo:

Las clases resultan lamentables.
La profesora cree, por lo visto, que la pintura se detuvo en 1650.
Es una mujer enfundada en un eterno traje de chaqueta beis.
Con esas gafas trifocales parece una rana.
Charlotte intenta obedecer dócilmente.
A fin de cuentas, su padre está haciendo un sacrificio económico.
Pero se aburre sin cuento.
La rana pide que dibuje un cactus.
Borra varias veces, muy seca, el dibujo de Charlotte.
¡La cantidad de espinas no coincide!”

Charlotte asiste a clases particulares porque su verdadero anhelo es entrar a la Academia de Bellas Artes.

“Ya solo le importa la pintura. Se ha vuelto una obsesión.
Tiene que intentar a toda costa entrar en Bellas Artes.
Prepara la prueba de ingreso con ahínco.
El demonio se va adueñando de ella.
Albert y Paula consideran que esa pasión va tomando un cariz inquietante.
Pero al contrario, es un gozo.
Charlotte, que se había sentido perdida, ha hallado su camino.”

El relato es como una vela azotada por el viento. Ante el surgimiento del régimen nazi deciden enviar a Charlotte al sur de Francia con sus abuelos y jamás volverá a ver a su padre y a su madrastra. La separación de su amante, quien le había infundido una gran seguridad en su talento, encuentra consuelo en innumerables representaciones. Con una fuerza arrolladora y palpitando la entrada de los alemanes por toda Europa, Charlotte logra compilar su vehemente obra, compuesta de escritos y referencias a específicas partituras de música que conjugan con los trabajos pictóricos.  Se trata de la mencionada ¿Vida o Teatro? y entrega todo el material a un médico de su confianza. “Esta es toda mi vida” le dice.

Solamente una persona tocada profundamente por este caso -como lo es Foenkinos- es capaz de hilvanar tantas emociones de dolor y zozobra, para agitar una llama que ilumina toda una obra de impactante carácter. La investigación ha llegado a personas que la conocieron o a sus descendientes, y es notorio el afecto que ha despertado en el autor la recorrida por los lugares donde ella ha vivido, piecitas y jardines impregnados de su mirada y latido.

El autor confiesa que luego de escribir esta novela no es el mismo, y se nota, ya que entre el relato se cuelan sus experiencias personales referidas a la búsqueda de datos y testimonios. Mientras describe el proceso creativo de Charlotte, Foenkinos se ha encontrado pisando sus huellas y eso le ha dejado una marca en el alma. Silvia Bonetti

Charlotte
David Foenkinos
Alfaguara
208 páginas

David Foenkinos (París, 1974) Licenciado en Letras en la Universidad de Sorbona, también recibió una sólida formación como músico de jazz. Con esta novela su forma de escribir da un giro, ya que sus trabajos anteriores eran más “blandos” (Ver reseña de Estoy mucho mejor). Milan Kundera es su ídolo. Lee muchísimo. Le gustan Philip Roth, la literatura rusa, Romain Gary…, entre otros muchos. Fue operado del corazón con dieciséis años. Esto lo cambió todo. “Soy un superviviente. Luego aprecias la vida de otra manera, eres más sensible. Después de que me operaran, me dediqué a la lectura, a la escritura y, en ocasiones, incluso al amor”, declaró en ABC Cultura.

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