UN MAR OCULTO, retrato de una loba

Los poemas de Alfonsina Storni con música y magia en maravillosa interpretación

Actúa: Déborah Turza – Músico: Alef Dálet – Iluminación: Gastón Noel Zurzupi – Escenografía: Pablo Lolo Miller – Música: Santiago Orquera – Sobre textos de: Alfonsina Storni – Dramaturgia y Dirección: Agustín León Pruzzo

Alfonsina, la poeta transgresora, madre soltera que debió luchar cuerpo a cuerpo con los hombres para conseguir un trabajo, es retratada en esta obra, no solo como una excelsa escritora, sino también como una mujer en toda su dimensión humana. El edificio Bencich de Diagonal Norte, donde transcurre la obra, tiene una particular relación con Alfonsina, ya que ella vivió en otro edificio de los Bencich, ubicado en Córdoba y Esmeralda.

Como sucede en todos los espectáculos de Estudios Caracol, hay que llegar unos minutos antes de la función y esperar a que habiliten la entrada, subir por el ascensor y una vez arriba serán bienvenidos por alguien del elenco. En este caso es Luciano Sebastianelli quien lleva a cabo esta tarea con esmero e impecable etiqueta. Cuando todos están reunidos, se ingresa a la sala, atravesando la terraza para llegar al salón donde transcurre la acción. En la antesala serán recibidos con una copa de vino.

Alfonsina tuvo períodos en que fue muy leída y publicada, y otros en que no. Aciertos y desaciertos como en la vida de todo escritor.  Llevó adelante una lucha para que la voz de la mujer pudiera oirse, no solo que ampliara sus derechos, sino que derribara los prejuicios en torno de la mujer y también los estereotipos sobre lo que debería ser lo femenino.

Lugones, Quiroga y Storni se quitaron la vida con diferencia de meses. Pero no sin motivos. En el caso de Alfonsina ella tenía un cáncer avanzado y pocas posibilidades de salvación. Con Horacio Quiroga tuvo una relación que traspasó la amistad. Nació en Suiza y luego se radicó en la provincia de Santa Fe. Se recibió de maestra rural en Coronda y ejerció allí su profesión. También como actriz realizó giras por varias provincias. Cuando estuvo en Buenos Aires trabajó como redactora.

Un mar oculto se centra más en su vida y en su obra que en su triste final. Y esto resulta acertado, ya que muchas veces la figura de Storni es opacada por un suicidio que no deja que se aprecie la enormidad de su caudal poético y literario. El presente trabajo de Agustín León Pruzzo demuestra una rica documentación que permite pintar a Alfonsina de cuerpo entero (y pintar también su alma), alejándose de los estereotipos. El texto está basado en poemas de la autora y otros textos acerca de ella. En un primer acercamiento a una poeta como dramaturgo, Pruzzo consigue un trabajo de alta sensibilidad y refinado ojo.

Las composiciones musicales originales, a cargo de Santiago Orquera, sobre los poemas de Storni, permiten llevar adelante un relato arduo, que encuentra en la música momentos de distensión. La actuación de Déborah Turza muestra un trabajo  de gran preciosismo. Turza está en todos los detalles, su voz nos seduce, porque además de relatar, canta y nos envuelve tanto por el contenido de lo que narra, como por lo que transmite desde la emoción. El acompañamiento en guitarra de Alef  Dálet permite que los versos se luzcan aún más.

“Yo soy como la loba  ̶ nos dice Alfonsina ̶ , quebré con el rebaño”. La poeta tuvo la fuerza de romper con los mandatos de una sociedad que relegaba a la mujer al rol de madre y esposa. Ganando su propio sustento, de origen humilde y siempre luchadora, pasó por trabajos diversos sin nunca abandonar ese fuego interno que la llevó hacia la poesía. “Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto, un mar un poco torpe, ligeramente oculto, que se asoma a los ojos con bastante frecuencia y hasta lo manejamos con una dúctil ciencia”, escribió. Y es que su mar oculto no era solo la melancolía que podía hacerla llorar; era la potencia creadora que dentro de ella habitaba, y como una ola arrasaría con todos los discursos que pretendían encasillar a la mujer en un lugar pasivo. La poesía le dio la posibilidad a Alfonsina de ser más que el agua quieta, de ser también un mar: aquel con el que finalmente terminó por fundirse, en una metáfora que no deja de hablar de su coraje, de su valor.

El teatro nació como poesía y la poesía siempre estuvo vinculada al teatro. Aún así es difícil hoy introducir la poesía en un guión, en tiempos que nos han acostumbrado a la agilidad y velocidad de las acciones. En este caso las intervenciones poéticas del texto son muy adecuadas y caen en el momento justo, atrapando al espectador. La voz de Turza nos habla muy de cerca como si estuviéramos en su hogar. Con la misma confianza y la misma calidez, con una sinceridad que nos impele a prestar atención. La escenografía sencilla la envuelve de hojas de libros, y libros por todas partes nos hablan del amor de la autora por las letras.

Es muy oportuno el inteligente trabajo de Agustín León Pruzzo, quien se animó a darle un cuerpo y una voz actuales a una de las escritoras más conocidas de nuestra historia literaria. Milly Vázquez

Viernes a las 20.30
Domingos a las 19
Estudios Caracol, Edificio Bencich
Av. Roque Saenz Peña 615 – Cap.
Reservas

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