RÉQUIEM ALEMÁN, impresionante

Estupenda versión de la composición de Johannes Brahms

La interpretación de este Réquiem alemán, sobre palabras de las Sagradas Escrituras, para solistas, coro y orquesta, op. 45 de Johannes Brahms quedará en la memoria de los asistentes como uno de los espectáculos sinfónico corales más deleitables y emotivos de esta década. Y en esto tienen que ver todos los que participaron logrando un corpus imponente, profesional y superior.

 

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, dirigida por el encantador y sensible coloso Enrique Arturo Diemecke, deja clarísimo que estamos ante un equipo de nobles músicos. Desde el concertino Pablo Saraví, hasta la arpista María Cecilia Rodríguez, cada instrumentista tuvo un lucimiento notable que en conjunto generó el impresionante resultado, con atractiva sonoridad.

El Coro Lagun Onak  y el Ensamble Coral Cámara XXI sonaron sublimes y afinados, emocionando con las palabras sagradas del Réquiem alemán, emitiendo con destaques precisos marcados por el director Miguel Ángel Pesce, en un trabajo superlativo.

Dos solistas de fuste brillaron con sus voces. El bajo barítono Lucas Debevec Mayer cantó sus dos solos imprimiendo una personal inflexión, sobre todo cuando afirma la búsqueda del porvenir en Porque no tenemos en la tierra una morada permanente. La soprano Carla Filipcic Holm demostró una vez más el sentimiento profundo que la embarga cuando entona oratorios –como lo hizo en la Sinfonía 3ª de Górecki el año pasado-, y sus notas altísimas contrastan con interminables susurros llenos de emoción,  que transmiten al alma las palabras que dicen Te consolaré como una madre consuela a su hijo.

Con esta emocionante presentación del Réquiem alemán, el espíritu de Johannes Brahms ha trascendido en forma sublime, potenciando el mensaje sagrado. Martin Wullich

Fue el 16 de abril de 2014
Teatro Colón
Libertad 651 – Cap.
(011) 4371-7809
teatrocolon.org.ar

Un réquiem alemán es un híbrido entre la cantata y el oratorio, donde la sensibilidad está muy próxima a la misericordia, la compasión y el optimismo,​ lo que la aleja del réquiem en sentido litúrgico, así como de la Misa de difuntos o de una intencionalidad sacra. En este sentido, Brahms se aleja de la tradición católica, y se sitúa en la órbita de las enseñanzas del luteranismo, al seleccionar textos bíblicos que eluden referencias a la vida eterna, al juicio final o a un Dios castigador. Más en Wikipedia

Publicado en:

Un Comentario

Deja una respuesta