LA TEMPESTAD, en ruso

La pieza de Shakespeare por la Compañía et Cetera de Moscú

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LA TEMPESTAD, en ruso
Intérpretes: Natalia Blaguij, Serguei Davidov, Мaksim Ermichev, Аlexander Kaliaguin, Кirill Loskutov, Аlexander Nikiforov, Аlexei Osipov, Serguei Plotnikov, Vladimir Skvortsov, Grigori Starostin, Fiodor Urekin, Viacheslav Zajarov, Аndrei Кondakov, Оlga Кotelnikova – Vestuario y Escenografía: Georgi Аlexi-mesjishvili – Iluminación: Gleb Filshtinsky – Música original: Giya Кancheli – Dirección artística: Alexander Kaliaguin – Autor: William Shakespeare – Adaptación y Dirección: Robert Sturua

Estamos acostumbrados a ver en el cine películas subtituladas. De hecho, el buen amante del séptimo arte preferirá por lo general los filmes en su idioma original, aunque deba pagar el precio de verse obligado a alternar constantemente entre los textos y la imagen. También estamos acostumbrados a los sobretítulos en las óperas. Pero esto no resulta tan frecuente en el teatro, donde la mirada y la atención se centran naturalmente en la escena. ¿Valdría la pena sacrificar este eje de atención para acceder a una nueva puesta de una obra clásica como La tempestad?

Consideremos que en Shakespeare, acaso más que en otros autores, el texto es un componente fundamental, que de ningún modo puede ser sacrificado en función de la acción. No quedaría entonces más remedio que ir y venir con la mirada, de la escena a los textos. Con esa inquietud nos acercamos, y la experiencia nos despejó toda duda: definitivamente se justificaba.

La puesta de Robert Sturua, responsable de la dirección y la adaptación escénica, plantea desde el inicio un espectáculo que juega con el impacto sensorial, combinando de manera notable las artes teatrales con diferentes efectos y recursos audiovisuales. Proyecciones impactantes, ciertos tratamientos acústicos, elementos móviles, actores que vuelan -arneses mediante- por la escena.

Los vestuarios, el maquillaje, la música del compositor georgiano Giya Kancheli, todo contribuye a que la obra quede resignificada a partir de su marco de producción. Incluso la sonoridad del idioma ruso le aporta al drama una fuerza y un exotismo muy interesantes, que acaso no le hubiesen dado el inglés original ni una traducción al castellano. Los actores, integrantes de la compañía Teatro et Cetera de Moscú, también son excelentes.

Nuestra única duda, más allá de que responda a la concepción original de la obra, es si no hubiese sido mejor morigerar la condición humorística de Trínculo y Esteban, aquí caracterizados directamente como payasos. Es verdad que estos roles bufos forman parte de una tradición teatral típica de la época y que no se contradicen con los usos y costumbres del teatro shakesperiano, pero cuando la puesta logra, por el estilo adoptado, momentos de un dramatismo tan elevado como en el caso que aquí se comenta, estos vaivenes le quitan peso al efecto trágico logrado. Fuera de este detalle mínimo, y que hace apenas a una cuestión de gustos y opiniones, vale la pena ver esta versión, aunque no sepa una palabra de ruso. Germán A. Serain

Se dio hasta fin de junio 2015
Teatro San Martín
Av. Corrientes 1530
0800 – 333-5254

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