La paciencia – Actúan: Karina Elsztein, Valeria Giorcelli, Noelia Prieto – Vestuario: Laura Ohman – Escenografía: Duilio Della Pittima – Sonido: Santiago Zorrilla – Iluminación: Julián Alerta Mujica – Dramaturgia y Dirección: Macarena García Lenzi
La Paciencia es una comedia negra que tres años atrás llenó sala tras sala. No es un regreso cualquiera. Es una obra que te hace reír, te incomoda y te deja con preguntas. Comienza con dos enfermeras del turno noche en una terapia intensiva. Una rutina, un paciente con actitud lasciva, un forcejeo que termina muy mal. Cuando llega Gloria, la jefa de enfermería, después de una protesta sindical, golpeada y con la adrenalina encima, encuentra un panorama complicado. A partir de ahí, en 75 minutos, todo explota. Secretos a la vista, reproches acumulados, miedos sin permiso. Y mucha risa, aunque duela.
La Paciencia pone el foco en la Ley 6035 de la Ciudad de Buenos Aires, que a la fecha no reconoce a las enfermeras como profesionales de la salud. Un dato que pesa más cuando lo ves encarnado en personajes reales. La obra no lo resuelve con discursos ni panfletos. Lo hace con tres personajes de carne y hueso que te importan. Eso distingue una obra con tema de una obra con agenda: una te moviliza, la otra te aburre.
El proyecto nació de una pluma y una visión. Macarena García Lenzi escribió el texto y dirige la puesta. Hay una coherencia en todo, una voz que atraviesa cada escena con claridad. La Legislatura porteña declaró la pieza de Interés Social y Cultural. Y el Teatro Espace Go de Montreal la eligió para 2026. Detrás de cada reconocimiento hay años de trabajo.
García Lenzi eligió el humor negro con intención. No para esquivar el tema, sino para entrar de lleno. Hablar de enfermeras en Argentina, de sus jornadas eternas, del maltrato institucional y del poco reconocimiento que reciben dentro del sistema sanitario. Te reís a carcajadas y entonces te cae la ficha de lo que pasa en escena. Esa incomodidad es buscada. Es la marca de una dramaturgia que sabe dónde pegar.
Los diálogos son ágiles y el ritmo no baja. García Lenzi logra que tres personajes tan distintos entre sí funcionen con una química que creció función tras función. El espacio reducido de la sala se convierte en una trampa para las tres protagonistas, y eso se siente desde la primera escena. Hay tensión, hay complicidad, hay algo que vibra entre las actrices. No hay un momento en que la acción se detenga.
Karina Elsztein, Valeria Giorcelli y Noelia Prieto le dan vida a Silvia, Ludmila y Gloria con una naturalidad que descoloca. No parece actuación. Parece que alguien dejó una cámara en una sala de internación real y olvidó avisar. Las tres transitan el sarcasmo, la ironía y la catarsis, y pasan de un registro a otro sin esfuerzo aparente.
La Paciencia te atraviesa porque es honesta. Habla de algo real, con personas reales, en un sistema que falla. Y te lo cuenta con humor, con crudeza, con ternura. Uno sale del teatro con algo que late adentro, una especie de incomodidad que no molesta, que invita a pensar. Cristian A. Domínguez
Sábados a las 20
(hasta fin de junio 2026)
El Camarín de las Musas
Mario Bravo 960 – CABA
(011) 4862-0655
Sitio Web El Camarín
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