EL CAMINO DE NUESTRO SUEÑO, senderos convergentes

Seis historias y una síntesis para una perla del cine armenio contemporáneo

El camino de nuestro sueño – Reparto: David Amalyan, Ani Amiryan, Aram Mp3, Babken Chobanyan, Davit Gasparyan, Ara Harutunian, Levon Harutyunyan, Kristina Hovakimian, Nazeni Hovhannisyan, Shant Hovhannisyan, Sos Janibekyan, Khoren Levonyan, Sargis Manukyan , Arman Margaryan, Hayk Margaryan, Misho, Iveta Mukuchyan, Arman Nshanian, Jean-Pierre Nshanian, Zhan Nshanyan, Khachatur Pozoyan, Slava Stepanian, Shake Tukhmanyan, Lilith Varosyan, Mikael Vatinyan – Dirección: Aram Shahbazyan (Hello, My Love), Arka Manukyan (Fa), Aren Malakyan (Snow), Edgar Baghdasaryan (The Simon’s Way), Hrach Keshishyan (The Father), Arshaluys Harutyunyan (Honeymoon), Mher Mkrtchyan (Love, Dreams)

Como si fueran los 70 sabios que tradujeron la Septuaginta, siete directores armenios hicieron de Mer Ierazanki Danabarhe (El camino de nuestro sueño), un bello compendio de los sueños y las ilusiones de un pueblo que volvió a florecer y que clama “Nomeolvides”, como la flor símbolo del centenario del genocidio. A 105 años de ese terrible episodio, Armenia está más viva que nunca y sigue siendo el faro de Dios para la humanidad.

La película está rodada en armenio y, si bien no se ha doblado al español, está la posibilidad de activar el subtitulado en inglés. Las siete historias que la componen se basan en historias reales y abarcan un período de veinticuatro años a partir de 1992, un año después de la disolución de la Unión Soviética (de la cual Armenia fue una de sus repúblicas) hasta el año 2017.

Empieza con Hello, My Love -ambientada en una de las trincheras del conflicto armado con Azerbaiján por la disputa de larga data del Alto Karabaj- y una cruda alegoría de lo absurdo de las guerras. En medio de tanta irracionalidad, en ese suelo donde pisan los soldados armenios y que “es rancio como pan de centeno”, la poesía parece elevarse por encima de la humanidad caída. Uno de ellos, Spider, reaparecerá años más tarde en la película.

El tono bélico se esfuma de El camino de nuestro sueño para ofrecer la cara más optimista de la ahora independiente nación:  Fa es la tierna historia de un abuelo con oído absoluto que, acompañado de su pequeña nieta Lilith, debe buscar la campana exacta que dé la nota fa para completar el concierto de campanadas que conmemorará el cuarto aniversario de la independencia armenia. La historia es vista a través de los ojos de la misma Lilith en el aniversario de la independencia en 2017.

Snow es la tercera parte de esta mini-saga que transcurre en 2005, y retoma el tema del amor entre abuelo y nieto: Arman, un niño de unos siete años, divide sus horas entre jugar al fútbol con sus amigos y cuidar a su abuelo, ya muy enfermo y lleno de recuerdos de los conflictos bélicos del pasado. La nieve que comenzó a caer en la defensa de Stalingrado (hoy Volgogrado) del ejército alemán y la nieve por la que sus mayores escaparon de los turcos, es la que el abuelo le dijo a Arman que él necesitaba para poder pararse sobre sus piernas. A falta de nieve, harina de costal desparramada desde la terraza será un pequeño aliciente que Arman puede darle a su abuelo.

The Simon’s Way da cuenta de la increíble travesía vía París que en 2010 emprende Simon desde su pueblo hasta llegar a donde viven sus parientes, a pedido de un tío abuelo moribundo suyo que tenía algo importante para dejarle. Lo cómico -o no tan cómico-  del asunto es que sus parientes vivían… a solo doscientos metros, pero del lado turco, con una frontera cerrada y sin mucha posibilidad de tomar la ruta alternativa por Georgia, también por conflictos entre naciones. Así y todo las guerras y las riñas entre pueblos no logran borrar los lazos de sangre ni la historia familiar, y los parientes de ambos lados vuelven a contactarse después de un cuarto de siglo, con un nogal como testigo.

El año 2013 es el marco temporal en que transcurre The Father: un padre -al que le diagnostican un tumor del tamaño de una nuez- y su muy ocupado hijo, quien finalmente comprende el valor de los afectos por sobre otras cosas más triviales. Honeymoon es la alocada y divertida historia de Samvel y Meri, unos recién casados que antes de abordar el avión a París para su luna de miel hacen una parada en el local de votación. Cumplen con su deber cívico, pero un incidente con la urna y el pasaporte de la novia despiertan las sospechas más disparatadas de los fiscales de mesa y de los veedores internacionales.

2016 es el año donde todas las historias convergen. Arman, ya adulto, sufre una tragedia que hace zozobrar su futuro y su noviazgo con Lilith -la pequeña de las campanas, devenida ahora en una hermosa joven-; el padre de Arman -el mencionado Spider- que debe contener a su contrariado hijo; Simon, que aconseja a la atribulada Lilith; el padre del ambicioso empresario debe seguir lidiando con su tumor; Samvel y Meri que agrandan su familia; y la nieve de Navidad que, como el sol, cae para todos.

Con una espectacular fotografía, una preciosa música incidental y excelentes actuaciones, El camino de nuestro sueño nos deja la dulce conclusión de que los vínculos, los afectos, el amor y la poesía trascienden a los conflictos y a los sinsabores de una nación, con un riquísimo legado cultural y espiritual, y un itinerario histórico que apasiona y nos enseña. Viviana Aubele

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