EL DICCIONARIO, una obra mayúscula

María Moliner estupendamente retratada en su lucha por el saber y la enfermedad

EL DICCIONARIO - Teatro - www.martinwullich.com

Actúan: Marta Lubos, Daniel Miglioranza, Roberto Mosca – Voz en off: Osmar Nuñez – Vestuario: Isabel Zuccheri – Escenografía: Eduardo Spindola – Iluminación: Leandra Rodríguez – Dramaturgia: Manuel Calzada Pérez – Dirección: Oscar Barney Finn

“La palabra es un poderoso soberano, que con un pequeñísimo y muy invisible cuerpo realiza empresas absolutamente divinas. En efecto, puede eliminar el temor, suprimir la tristeza, infundir alegría, aumentar la compasión”. Estas palabras del sofista Gorgias en Encomio de Helena resumen lo que significa el poder de la palabra. La palabra con su potencial expresivo y comunicativo, al ser esa herramienta que logra profundos cambios en el ser humano, fue central en la vida de María Moliner. Una egresada de filosofía y letras que zurcía calcetines pero que más que nada zurcía palabras, encontraba nuevos significados a las palabras que se creían conocidas pero tenían muchas connotaciones ocultas para desentrañar. Moliner dedicó gran parte de su vida a escribir un diccionario. Ese diccionario fue una respuesta, una reacción frente al de la Real Academia Española, cuyos términos eran para ella incompletos y terminaban siendo como círculos viciosos, donde las palabras remiten unas a otras interminablemente.

En la obra, esta diccionarista con una obsesión compulsiva por hallar la mayor precisión en el lenguaje, se encuentra con un médico neurólogo que le diagnostica una terrible enfermedad por la cual perderá la memoria, la capacidad de recordar y articular el lenguaje, entre otras funciones. ¿No recuerda este hecho acaso al Poema de los dones de Jorge Luis Borges? “Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche”. Borges, un lector voraz que padece de ceguera sería equiparable a la filóloga que padece de arteriosclerosis cerebral; la ironía de que una especialista en conocer y descubrir el significado de cada palabra sea privada justamente de la capacidad de disponer de las palabras y de sus significados.

Volviendo a Borges, como leemos en El idioma analítico de John Wilkins: “falta conjeturar las palabras, las definiciones, las etimologías, las sinonimias, del secreto diccionario de Dios”. ¿Habrá conseguido María acceder a ese secreto diccionario al que el texto de nuestro erudito autor hace referencia? María, no la madre de Dios, será la madre de una obra tan vasta que parecería infinita. Cabe pensar, asimismo, que las definiciones de Moliner han sido su intento por poner orden al caos.

La pieza El diccionario de Manuel Calzada Pérez resulta un maravilloso viaje por la vida de María y su obsesión con el diccionario; también ahonda con seriedad el tema de su enfermedad, el franquismo, la relación con su marido, con su médico y con la propia Academia de la Lengua de la que fue discriminada y de la que nunca pudo formar parte. El guión alcanza momentos sublimes donde hay una reflexión acerca del lenguaje como eso que nos hace humanos. La indagación en los vínculos afectivos y cuestiones de género es otro de sus puntos fuertes.

En cuanto a las actuaciones, Marta Lubos encarna de manera extraordinaria a una María fuerte, tesonera y que no se da por vencida, luchando contra una enfermedad que se la lleva puesta. Vemos a dos Marías, la que sabe exactamente todo lo que quiere decir y la que pierde el dominio del lenguaje, quedando en una posición de extrema vulnerabilidad. El médico que personifica Daniel Miglioranza, muy bien logrado, se muestra como aquel donde confluyen todas las certezas, la personificación de la ciencia y la verdad, que sin embargo es conmovido y sorprendido por la figura de María. Con respecto a su marido, Roberto Mosca interpreta con solvencia a ese compañero de vida que por momentos comprende la lucha de su mujer aunque también se queda sin palabras.

La dirección de Oscar Barney Finn consigue que esta pieza alcance su máximo esplendor, como una verdadera joya para pensar la condición humana. El trabajo conjunto de actores y director sobre la dramaturgia, sin dudas dejará al público conmocionado y lo hará aplaudir de pie, incluso lagrimear. Cada premio que ha recibido El diccionario es bien merecido. María Moliner, quien ha definido palabras tan esenciales para nuestro vocabulario como “mujer”, “libro”, “dictador” o “libertad”,  y ha investigado el oxímoron (unión de dos palabras de significado opuesto, como “estruendo sordo”) es convertida por Calzada Pérez en un personaje apasionado, que aún víctima de la más terrible enfermedad logra mantenerse en pie y se convierte en un oxímoron vivo: aquella dueña del lenguaje que, no obstante, va perdiendo su poder sobre la palabra. Milly Vázquez

Se dio hasta fin 2019
Teatro El Tinglado

Mario Bravo 948 – Cap.
(011) 4863-1188
teatroeltinglado.com.ar

 

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