LAS GUARDIANAS, fagocitante dependencia

Remolino de humor negro en la obra de Hernán Costa

Actúan: Maiamar Abrodos, Emiliano Figueredo y Jorgelina Vera – Vestuario: Traipi – Iluminación: Marcos Ribas – Autor: Hernán Costa – Dirección: Pablo D’ Elía

Una madre -protagonizada en forma histriónica, avasallante y desinhibida por Maiamar Abrodos– y su hijo -buen trabajo de Emiliano Figueredo– están internados en su propia casa, después de un reciente trasplante de riñón, al cuidado de una extraña enfermera. Allí se establece una singular dependencia donde el cinismo y el lado oscuro de cada uno se va manifestando en el devenir de los días. Creyendo en un fuerte vínculo de amor, la enfermera busca un modo de comunicación ante la subordinación que le genera la madre al hijo, haciéndolo sentirse culpable de existir. La mirada al exterior se da a través de una ventana ubicada frente al andén de una estación, donde el deambular de hombres frente a la puerta del baño les provoca sensaciones de placer y transgresión.

La dirección de Pablo D´Elia es precisa y aprovecha las posibilidades actorales de cada uno. Nada queda librado al azar. Los estados de ánimo generan altibajos emocionales muy bien logrados. La puesta en escena es acertada, con la habitación ambientada al estilo de una casona antigua, con mobiliario acorde. Asimismo, el juego de iluminación de Marcos Ribas ha sido prolijamente diseñado para el reducido espacio de la sala, realzando las tonalidades de la utilería y el vestuario.

Por momentos el humor es sarcástico, divierte a la vez que tensiona ante fuertes situaciones donde el juego voyeurista domina la escena, con los más bajos instintos y extremas decisiones. Es una pieza breve, en un espacio íntimo y particular, que libera la mirada interna del espectador. Sergio Boaglio

Jueves a las 23
La Casona Iluminada
Av. Corrientes 1979 – Cap.
(011) 4953-4232

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