HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS, ambición fatal

Un reflejo de la lucha despiadada por el poder

Hasta el fin de los tiemposActúan: Héctor Castagnino, Enrique Cragnolino, Natalia Imbrosciano, Andres Rojas, Zulma Rossini – Vestuario: Agustina Valdez – Escenografía, Iluminación, Dramaturgia y Dirección: Alejo Beccar

HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS - www.martinwullich.com

Roberto es una versión contemporánea del personaje Ricardo III de William Shakespeare. Se sabe que el dramaturgo inglés exploró a fondo las pasiones humanas. Hasta el fin de los tiempos es un trabajo logrado, profundo y con grandes hallazgos. Rescata la esencia de la tragedia shakesperiana y la traslada a nuestros días, a un mundo con elecciones primarias y skype.

La actuación descollante de Enrique Cragnolino en el rol de Roberto atrapa desde el inicio. Su tono de voz y su actitud nos hablan de lo engañoso que es este personaje. Urde planes siniestros para quedarse con el poder, quiere conseguir la candidatura a presidente. Para ello será capaz de los actos más viles, desde contratar a un sicario, hasta un suicidio inducido y un envenenamiento. Son hechos que encontraremos en los títulos de los diarios y demuestran pertenecer tanto al mundo ficcional como al real.  Los asesinatos se suceden unos a otros en una trama donde la sed desmedida de este ambicioso ser llevará a la desgracia de una familia. Él quiere a toda costa alcanzar la presidencia y no dejará ningún escollo en su camino, aunque en el avance a su carrera política pierda todos los escrúpulos. ¿Serán sus acciones el fruto de la naturaleza humana o estará abandonando todo rastro posible de humanidad en su afán por gobernar?

Natalia Imbrosciano, como Nora, encarna con astucia una mujer vulnerable que necesita protección y conoce la verdad, pero es forzada a ceder ante los encantos de Roberto quien con su capacidad de seducción ilimitada alcanza todos sus objetivos. Por su parte Andrés Rojas como Guillermo también nos brinda una adecuada representación de su personaje que compite en su inmoralidad con Roberto pero cae finalmente en su funesta emboscada. Héctor Castagnino personifica a Oscar, quien reclama justicia, lucha por develar la verdad y desenmascarar las falsas caras de la política. Castagnino logra una prolija interpretación. Por último, Zulma Rossini es Sabrina, inocente y virgen ante los asuntos corruptos del poder, una joven actriz que aporta valor a la historia desde su carácter dulce e ingenuo.

Hasta el fin de los tiempos demuestra ser una obra inspirada en los tiempos que corren aunque con un anclaje en un texto clásico de plena vigencia. Alejo Beccar (desde la dramaturgia y dirección) ha conseguido brindarle toda la actualidad posible a este clásico sin desvirtuarlo y acentuando los rasgos más nefastos del personaje principal. Su mirada cuestiona con fuerza el discurso de los más encumbrados. Los mecanismos de la política se desnudarán en este argumento intrigante de ritmo ágil: cada escena se encadena con la siguiente de manera eficaz. El color negro y el morado tiñen las acciones de un tono sombrío.

Los fantasmas no dejarán a Roberto en paz luego de sus crueles acciones, como la culpa que no deja dormir. También quedarán estos personajes, como suspendidos, dando vueltas en la cabeza del espectador, disparando reflexiones diversas, brindando una radiografía de los instintos más bajos del ser humano, los que persisten en distintas épocas y circunstancias. Milly Vázquez

Se dio hasta fin 2017
Teatro La Tertulia

Gallo 826 – Cap.
(011) 4865-0303
teatrolatertulia.com.ar
Alejo Beccar en Alternativa

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