ELIOT NESS, el ocaso del intocable

Historia del incorruptible agente, sus muchachos y una serie inolvidable

Chicago, octubre de 1931. Al Capone es condenado a prisión, aunque no por sus múltiples crímenes, sino por evasión de impuestos. A la salida del tribunal de justicia la muchedumbre se agolpa, los custodios sacan al temible mafioso y lo suben a un auto. Esposado y todo, Capone alcanza a encender un largo habano y mira desafiante. Solo cuando el auto se ha marchado el televidente se percata de que entre la multitud está nada menos que el agente que lo había perseguido por largo tiempo: Eliot Ness (1903-1957).

Así comienza El trono vacío, el primer episodio de Los Intocables, que inaugura una serie de 118 episodios a lo largo de cuatro años, entre octubre de 1959 y mayo de 1963. El título alude al sillón que Capone, como jefe de la mafia, ocupó durante años y que, en virtud de su condena, quedaba vacante. Se supone que, en la vida real, la única vez que Ness y Capone se vieron las caras fue el 3 de mayo de 1932, cuando Ness y otros agentes federales llevaron al líder de la mafia de Chicago a la estación de tren donde Capone emprendería su viaje hacia la prisión de Atlanta, Georgia, para comenzar a cumplir su condena.

Eliot Ness había estudiado en la Universidad de Chicago, y más tarde realizó estudios en criminología con August Vollmer, notable reformador de la institución policial y que influyó en gran medida en la carrera de Ness. Su cuñado, Alexander Jamie, agente del Bureau of Investigation (más tarde, Federal Bureau of Investigation, FBI), lo convenció para sumarse a las fuerzas de seguridad.

Hacia 1930, el joven Ness, de 27 años, encabezaba un grupo de tareas con otros cinco agentes elegidos por él mismo; sus legajos debían ser intachables. El grupo, que más tarde serían diez hombres, emprendió una serie de redadas a las destilerías ilegales —recordemos la vigencia de la  Ley Seca— que le hicieron perder a Capone unos cuantos millones de dólares. Un periodista del Chicago Daily News, Charles Schwarz, observó la incorruptibilidad de estos agentes, que no cedían a las tentativas de extorsión ni nada, y eso lo llevó a asignarles el apodo de Untouchables (“intocables”), mote que más tarde sería adoptado de manera no oficial para designar al grupo.

Para 1933 la Ley Seca había sido derogada, aunque Ness siguió vinculado a la ley y el orden. Entre otras cuestiones, hacia 1935 había sido transferido a Cleveland, Ohio, donde, producto de la influencia de Vollmer, lanzó un plan de reformas tendiente a profesionalizar las fuerzas de seguridad. Se lanzó también a la política, postulándose como alcalde de Cleveland, aunque sin éxito. Irónicamente, aquello contra lo que luchó durante años acabó siendo su ruina: la adicción al alcohol le valió dos divorcios, su declive laboral y el deterioro de su salud.

El insobornable Ness murió casi sin un dólar, el 16 de mayo de 1957, a los 54 años. Antes de morir, había escrito, en colaboración con Oscar Fraley, sus memorias; pero no llegó a verlas publicadas. Pero sirvieron para que Desilu Productions, la productora del matrimonio de Desi Arnaz y Lucille Ball, tuviera la idea de reflotar la figura de Ness. Durante cuatro años, Robert Stack se puso al hombro el papel del duro agente de la ley en la serie por la que más se lo recordaría: Los intocables.

Mayo parece ser el mes de Eliot Ness y sus muchachos. Capone comenzó a purgar su condena el 4 de mayo de 1932; Ness murió un 16 de mayo de 1957; y en mayo de 1963 Los Intocables llegó a su fin. Así y todo, este frío mayo de 2021 puede ser la oportunidad ideal para volver a ver los episodios en blanco y negro de una serie que marcó una época. Viviana Aubele

 Primer capítulo de Los Intocables

Los intocables   1x01 El trono vacio Dual

Bureau of Prohibition en Wikipedia

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