VOLO DI NOTTE – IL PRIGIONIERO, sacrificios y oscuridades

El Teatro Colón estrena dos óperas de Luigi Dallapiccola

Programa: Volo di notte – Il prigioniero – Música: Luigi Dallapiccola – * Volo di notte Cantantes: Víctor Torres, Carlos Ullán, Daniela Tabernig, Sergio Spina, Carlos Esquivel, Duilio Smiriglia, Sebastián Sorarrain, Gabriel Centeno, Emiliano Bulacios, Carolina Gómes y Víctor CastellsVestuario: Ana Ramos Aguayo – * Il prigioniero Cantantes: Adriana Mastrángelo, Leonardo Estévez, Fernando Chalabe, Duilio Smiriglia y Fernando Grassi – Vestuario: Joanna Medyńska – En ambas: Iluminación: Bogumil Palewicz – Escenografía: Luigi ScoglioCoreografía: Diana Theocharidis – Dirección Orquesta Estable: Christian Baldini – Dirección Coro Estable: Miguel Martínez – Dirección de escena: Michał Znaniecki

Un piloto que debe volar de noche para satisfacer las demandas de su jefe en el servicio de correo aéreo, arriesgando su vida. Un prisionero del Santo Oficio que sale de su oscura mazmorra sólo para darse cuenta de que lo espera la hoguera. Sacrificios, con motivaciones diferentes. Oscuridades obvias y oscuridades del alma. Hilos conductores de estas dos breves óperas de Luigi Dallapiccola, al igual que el rechazo del autor al fascismo y por extensión a toda forma de opresión.

Justamente es esta naturaleza opresiva la que se recreó en ambas obras. Volo di notte, estrenada en Florencia en 1940, se basa en una novela de Antoine de Saint-Exúpery y trata sobre un piloto de correo aéreo, Fabien, que por orden de su jefe Rivière (Víctor Torres) debe cumplir un vuelo nocturno por territorio argentino pese a las inclemencias del tiempo y a expensas de su propia vida y del sufrimiento de su esposa Simona (Daniela Tabernig).

La puesta en escena estuvo muy bien lograda, sobre todo la escena del arribo del avión de uno de los pilotos, Pellerin (Carlos Ullán), y la acertada ambientación de una torre de control de un aeródromo en los primeros años de la aviación, además del vestuario de los artistas. También fueron muy logrados los efectos visuales (la noche que parece eterna, el infinito mar que sellaría la suerte de Fabien o el mapa de la Patagonia que muestra el recorrido seguido por el piloto).

En Il prigioniero la atmósfera oscura y opresiva se acentúa con la inclusión de una celda que recrea y remite a los lugares donde se encarcela a los opositores de regímenes totalitarios. Si bien el libreto original da cuenta de que la obra está ambientada en tiempos de la Inquisición, en una prisión en la Zaragoza del siglo XVI, algunos aspectos de la obra poseen intertextualidad con el 1984 de George Orwell: la extraña relación entre el Prisionero (Leonardo Estévez) y el Carcelero (Fernando Chalabe) recuerda a la relación entre Winston Smith y su primero “aliado” y más tarde torturador/verdugo O’Brien.

La palabra “Hermano” que mana de labios del Carcelero remite a esa falsa “Hermandad” de la que O’Brien es supuesto miembro con la intención de derrocar el régimen totalitario del “Partido”. El sufrimiento padecido por el Prisionero y el anhelo de una libertad que parece no llegar nunca, de los que el protagonista da cuenta en todo momento, se ven realzados por la angustia de la Madre (Adriana Mastrángelo) y de su terror al ver en el rostro de Felipe II a la mismísima muerte.

Para esta puesta, el vestuario y la ambientación se alejaron algunos siglos de lo que sería la época en que originalmente está situada la obra y recrearon una atmósfera que retrotrae a nuestro inconsciente colectivo un momento de nuestra historia nacional (los vuelos de la muerte con artistas pendiendo de arneses, vestidos a la usanza militar y arrojando al vacío pesados bultos, o los pañuelos blancos de las mujeres).

Sonó impecable la Orquesta Estable del Teatro Colón, dirigida por Christian Baldini, y una vez más fue notable la labor del Coro Estable, con dirección de Miguel Martínez. Asimismo, estuvieron muy lucidas también las actuaciones de los solistas, en especial las de Daniela Tabernig como Simona Fabien y Adriana Mastrángelo como la madre del Prisionero. El clima se logró con mucha precisión en el aspecto escénico. Fue, en definitiba, algo muy destacable en este tipo de obras que no suelen representarse muy asiduamente. Viviana Aubele

Fue el 23 de octubre de 2016
Teatro Colón
Libertad 621 – Cap.
(011) 4378-7100

www.teatrocolon.org.ar

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