LA BOHÈME, atractiva nostalgia

Lograda versión coproducida con la Ópera de Tenerife. Brillante Jaquelina Livieri

La bohème Intérpretes: Mariana Ortiz, Attala Ayan, Fabián Veloz, Jaquelina Livieri, Carlos Esquivel, Fernando Grassi, Luis Gaeta, Víctor Castells, Sergio Spina, Leandro Sosa, Luis Loaiza Isler, María Luz Rutkauskas Bellini – Orquesta Estable del Teatro Colón –Coro Estable del Teatro Colón, dir.: Miguel Martínez – Coro de Niños del Teatro Colón, dir.: César Bustamante – Escenografía e Iluminación: Enrique Bordolini – Vestuario: Imme Möller – Dir. de escena: Stefano Trespidi – Dir. musical invitado: Joseph Colaneri

Siempre que se presenta una puesta en escena que uno no ha visto, es fascinante el momento en que el telón se abre para dejar paso a la fantasía visual que enmarca la historia. Y lo es más aun en el Teatro Colón, donde no se escatiman recursos para aprovechar ese colosal escenario con toda su maquinaria.

En el caso de la ópera La bohème, y puntualmente en el comienzo del segundo acto, esto fue casi mágico. En una gran creación escenográfica y escenotécnica, las construcciones parecían erigirse al tiempo que el telón se descorría, creciendo en altura y enderezando sus frontis que amparaban al café Momus. Mientras, la escena cobraba vida con el minucioso y coreográfico movimiento de gran cantidad de intérpretes vestidos con profusión de colores, que llenaban de alegría el festejo de los protagonistas.

La música de Puccini completaba el adecuadísimo marco iluminado con calidad y calidez,  en un todo impecablemente entonado por el Coro Estable y el Coro de Niños del teatro. Como si todo esto no hubiera bastado, la soprano Jaquelina Livieri –en el rol de Musetta- coronó el momento cantando sobre las mesas Quando m’en vo‘ con su dinámica y extraordinaria voz, y un histrionismo gracioso y seductor totalmente acorde al personaje.

Que me haya explayado en este asombroso momento de la régie no significa quitarle méritos al resto del admirable trabajo de Stefano Trespidi, ni a voces tan bien templadas y expresadas como la del barítono Fabián Veloz en el papel de Marcello, en sentida recreación de su personaje.

El tenor brasileño Attala Ayan, como Rodolfo, fue correcto y delicado –sobre todo en Che gelida manina– aunque algo falto de pasión. Mimí fue personificada por la soprano venezolana Mariana Ortiz, corta de volumen y larga de vibrato, que fue sobreponiendo gradualmente hasta lograr la carnadura y la emisión debidas en el acto final.

Fernando Grassi corporizó a Schaunard en forma convincente vocal y actoralmente, así como Carlos Esquivel hizo con Colline, su amigo en la ficción. Luis Gaeta entretuvo en el papel del reclamador Benoit, Sergio Spina logró un original Parpignol, y Víctor Castells hizo un muy buen Alcindoro.

Musicalmente, el director invitado Joseph Colaneri manejó prolijamente a la Orquesta Estable, con sutil impronta pucciniana. Martin Wullich

La bohème
Fue el 12 de octubre de 2018

Teatro Colón
Libertad 621- Cap.
(011) 4378-7100
teatrocolon.org.ar

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