HISTORIAS DE DIVÁN, pulsiones y Lacan

Intenso paseo de la mano de Gabriel Rolón

Historias de diván – Actúan: Roberto Catarineu, Alejo García Pintos, Gabriel Rolón y Malena Rolón – Escenografía: Daniel Feijóo – Música original: Gabriel Mores – Dirección: Carlos Nieto

“Por favor, apaguen los celulares”. El pedido se extendía a ni siquiera dejarlos en silencio o en vibrador. Tal fue el ruego de Gabriel Rolón al público cuando pisó el escenario que, como era de esperar, recrea el típico consultorio psicológico. Es que, según anticipó el anfitrión, habría momentos de muchísima intensidad en el transcurso de una hora y media que durarían estas historias de diván, y cualquier ringtone quebraría ese clima. Y tenía razón: lo menos que faltó durante esa hora y media fue intensidad. Basada en el libro del mismo Rolón que lleva el mismo título, la obra muestra vivencias acontecidas puntualmente con dos de sus pacientes y se propone, según reza el programa de mano, “transmitir el proceso que se da en la sesión; ese marco donde se juega la verdad más profunda de un sujeto”.

Rolón, haciendo gala de una soltura escénica adquirida acaso desde la época de La venganza será terrible, fue por momentos el Licenciado Rolón, y por momentos Gabriel, psicólogo/paciente. En el primer caso, Rolón recordó cómo fue el proceso del Padre Antonio, un sacerdote que, sin renegar de su fe, recurre al mundo secular por ayuda para tratar de resolver sus conflictos derivados de una sexualidad aparentemente no definida; y el de Majo, una joven de 19 años que extrañamente para su edad desea saber cómo es la muerte. Entre sesión y sesión, el Licenciado Rolón abandonó su asiento para ser, por momentos, Gabriel, sentado en rigor en el consultorio de otro psicoanalista, aunque haciendo uso de la misma escenografía.

Con un excelente manejo de los tiempos y los movimientos, el pasaje entre las sesiones del Licenciado Rolón con sus pacientes y las sesiones de Gabriel con su terapeuta fue fluido, ágil y prolijo. Por momentos uno de los terapeutas parecía ser testigo de las sesiones del otro y viceversa. Se debe resaltar el lucimiento de los cuatro actores, sobre todo Alejo García Pintos en su personificación del sacerdote, y el cuidado que se dedicó al tratamiento de estas dos historias basadas sobre hechos reales.

Allí están la pulsión de vida y de muerte, Lacan, Dios, la culpa, la muerte, todos temas recurrentes y comunes en los cuatro personajes, cuyos procesos transcurren dejando la sensación de que cualquiera entre los espectadores podía ser uno u otro, incluso Gabriel o Gustavo. Viviana Aubele

Se dio hasta fin 2015
Teatro La Comedia

Rodríguez Peña 1062 – Cap.
(011) 4812-4228
www.lacomedia.com.ar

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