Absurdópera – Elenco: Naoki Higasiyosihama, Luca Cristaldi, Ariadna Ratti, David Bautista, Angelito Ríos, Silvana Soulé – Cuarteto Delta: Hernán Cupeta, Nicolás Argüello, Carla Giallorenzi, Brian Vaci – Dirección musical: Valeria Martinelli – Escenografía y Vestuario: Mariela Daga – Dirección escénica: Bea Odoriz – Música: Gustavo Leone – Textos: Samuel Beckett, Eugéne Ionesco
El teatro del absurdo nació en Europa en la década de 1940 y durante dos décadas se encargó de retratar la esencia de lo humano como algo carente de toda lógica y sentido. No era para menos: como si la Primera Guerra Mundial no hubiese sido suficiente, el mundo se había sumido en otra salvaje carnicería que echaba por tierra cualquier ideal iluminista.
Las obras gestadas en el marco de este nuevo género rechazan la narrativa tradicional. La acción carece de causalidad, los diálogos son repetitivos e incoherentes, y la función principal del texto es poner en evidencia la incapacidad de los personajes para comunicarse, careciendo de objetivos evidentes tanto como de cualquier profundidad psicológica.
Dos de los principales exponentes del género fueron el irlandés Samuel Beckett y el rumano Eugène Ionesco. El compositor argentino Gustavo Leone, radicado desde hace un tiempo en los Estados Unidos, es el responsable de recuperar dos textos de estos autores y plantear su propia mirada en el formato de una ópera de cámara. El resultado es Absurdópera, título que acaba de ser estrenado en Buenos Aires, con producción de la Compañía de Ópera del Departamento de Artes Musicales y Sonoras de la Universidad Nacional de las Artes (DAMus-UNA), financiado parcialmente con un aporte del sistema de Mecenazgo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.
En realidad Absurdópera, más que una obra en dos actos, es el ensamble de dos trabajos independientes. La primera parte, titulada Palabras y Música (Words and Music), está basada en una obra radiofónica de Beckett y retoma de una manera singular el viejo debate de si en verdad es prima la musica e poi le parole, o al revés. La Música, interpretada por el Cuarteto Delta, con Valeria Martinelli en la dirección musical, funciona como un personaje más, siendo constantemente interrumpida por la Palabra, mientras se pone de relieve cómo los textos evolucionan y dicen, pero sin decir en realidad nada.
La segunda parte, inspirada en un texto de Ionesco, se titula El Líder (Le Maître), y presenta a un curioso grupo de personajes que esperan con creciente entusiasmo la llegada de un misterioso líder, a quien solo van a poder vislumbrar a la distancia y a través del relato de un intermediario. A esto se suma una situación paralela, que presenta el encuentro de un hombre y una mujer que no se conocen en absoluto, muy a pesar de lo cual deciden tomar este factor en común para llevar adelante una ardorosa pasión. El diálogo, desopilante, permite acercarnos a la esencia del texto en su conjunto:
Él: Discúlpeme, Madame… ¿O debería decir Mademoiselle?
Ella: Le ruego me disculpe, pero me temo que no lo conozco.
Él: Y yo me temo que tampoco la conozco a usted.
Ella: Entonces ninguno de los dos conoce al otro.
Él: Exactamente. Tenemos algo en común. Eso significa que entre nosotros existe una base de entendimiento sobre la cual podemos construir el edificio de nuestro futuro.
La relación de estas dos situaciones no es para nada casual. Aseguraba Sigmund Freud que el enlace afectivo de una masa con un líder carismático es ciego, de una naturaleza absolutamente acrítica, lo mismo que el enamoramiento. Desde esa perspectiva, la propuesta de Ionesco y Leone adquiere una sorprendente actualidad y se revela como una crítica política cuya vigencia permanece intacta desde su estreno en 1953.
Existen versiones previas de ambos textos en el formato de ópera de cámara: Morton Feldman trabajó sobre Words and Music por sugerencia directa de Beckett, y estrenó su obra en 1987, el mismo año en que falleció el compositor. En cuanto a Le Maître, existe una versión operística reciente del compositor canadiense Karim Al-Zand. Gustavo Leone es el primero en aunar las dos obras en una misma puesta, y su versión con música para cuarteto de cuerdas y voces solistas funciona realmente muy bien, alternando momentos de lirismo musical con una comicidad que, no por sutil, deja de ser tan acertada como punzante. Germán A. Serain
Fue el domingo 14 de junio de 2026
Teatro del Globo
M.T. de Alvear 1155, CABA










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