EL GOLEM DE PRAGA, Frankenstein à la klezmer

Estupendo y original musical sobre la base de una antigua leyenda judía

El Golem de PragaElenco:  Marcelo Filardo, Diego Rochinas, Lucía Andrada, Evgenia Lisina, Luis Machuca, Emmanuel Degracia, Diego Soler, Charley Rappaport, Claudia Mazer, Aldana Gribnicow, Aimará Vázquez – Músicos: Damián Henquin, Pétalo Selser, Federico Mastronardi Pérez, Matías Linetzky – Vestuario: Camila Torres Muñoz – Música y Dirección Musical: Matías Linetzky – Dramaturgia, Libro y Dirección: Gastón Gliksztein

Los libelos de sangre fueron moneda corriente en Europa, y se utilizaron como excusa para barrer de la faz de la tierra al Pueblo Elegido. Se acusaba a los judíos de secuestrar niños cristianos para sacrificarlos en Pésaj, la pascua judía. En Praga se cernía, precisamente, esa amenaza sobre la población de Josefov, una comunidad judía liderada por el rabino Judah Loew (“león de Judá” sería una traducción posible). Luego de meditar sobre el asunto y consultar la Kabbala, Loew decidió que la solución sería emular al Creador formando, del barro a orillas del Moldava, un Golem (“defectuoso, inacabado”, en hebreo), una criatura ciclópea, de proporciones casi goliáticas y que en su frente llevara escrita la palabra émet (“verdad”). Así, Loew (Marcelo Filardo) logra, con ayuda del Golem (Diego Rochinas) dar una solución temporaria al problema al evitar que Alexej (Emmanuel Degracia) y sus milicias cumplan con su cometido. Pero las cosas se complican más adelante.

Luego de una melodía cantada al subir el telón por todo el pueblo sobre el escenario, Lea (Evgenia Lisina), la hija de Loew y de Perle (Lucía Andrada), su esposa, abre el drama durante el shabbat, drama que abarca las importantes fiestas judías de Pésaj y Purim. Lea ama a Iósele (Luis Machuca), quien promete también amarla. Iósele ayuda a su potencial suegro y maestro de Torá a deshacerse del peligro de Alexej. A este fin ayuda también Shimele (Diego Soler), el también “defectuoso” vigía de la ciudad. Los protagonistas de El Golem de Praga  cuentan, en clave de klezmer, no solo sus infortunios y sus plegarias, sino que amenizan con momentos que cortan de a ratos lo emotivo de las letras y la música con destellos de humor. La genial dupla de Zelda (Claudia Mazer) y Dudel (Charley Rappaport) canta, baila y dialoga entre sí como si fueran (si bien no lo son según el guión) idische mamele y marido borrachín pero sumiso. 

Aunque hecho a imagen y semejanza del Creador, el ser humano es incapaz de emularlo. Este es uno de los temas que se ven en la obra. Cual precursor de Frankenstein, el Golem no tarda en mostrar la hilacha. De salvador a ente de quien salvarse, el Golem se pregunta, como lo hiciera siglos más tarde el personaje pergeñado por Mary Shelley, quién es y para qué fue creado; quién sería capaz de amarlo y por qué le coartan su capacidad impetuosa, aunque imperfecta, de amar. Loew debe entonces hallar la contra-solución al problema y salvar a su comunidad de los destrozos de su imperfecta criatura. 

El resto de la historia del Golem es leyenda. Así y todo, la memoria del rabino Loew ha sido honrada con una estatua erigida en el Ayuntamiento de la capital checa. De principio a fin en esta estupenda ópera-klezmer se pueden palpar en la atmósfera no solo las tribulaciones del pueblo judío, sino también sus esperanzas, su fe inalterable en ese Dios que en su infinita e insondable misericordia lo separó y lo eligió del resto de las naciones; como diría siglos más tarde el apóstol Pablo, “de los judíos proviene la salvación”.

El Golem de Praga, estupenda creación de Gastón Gliksztein, se estrenó en 2022 y volverá a escena antes de que finalice marzo (ver al pie de esta nota); coincidencia o no, en el calendario judío corresponde a principios del mes de Nisan, algunos días antes de Pésaj. El espectador se regodeará no solo en la mejor música klezmer gracias a una impecable labor de los músicos en escena (que, por momentos, participan de la trama), sino que también se divertirá y se conmoverá con una producción que demuestra que no es el derroche cuasi hollywoodense de recursos físicos y monetarios lo que hace que un espectáculo sea excelente y con contenido edificante, sino el buen uso de los talentos que el verdadero y único Creador nos ha dado a cada uno. Viviana Aubele

Fue el 9 de marzo de 2023
Próxima función
Jueves 30 de marzo a las 20.30
Fundación Beethoven
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