MI MUNDO PRIVADO, intimidad y deseo

Ulises Beisso debuta en Buenos Aires con obras que enlazan lirismo y audacia en una mirada tan delicada como poderosa

En su primera muestra fuera de Uruguay, Ulises Beisso presenta un universo íntimo y desafiante donde la vulnerabilidad se convierte en acto de resistencia. Mi mundo privado, curada por Martín Craciun, recorre una obra atravesada por el deseo, la fragilidad y la libertad.

Con una mirada lúcida sobre la realidad, el artista usa colores intensos para dar vida a escenarios fantásticos donde lo onírico se mezcla con experiencias marcadas por la marginalidad y el deseo. Sus piezas, atravesadas por los tabúes de la sociedad uruguaya de los años 80 y 90, oscilan entre lo íntimo y lo colectivo, entre la experimentación y una sensibilidad estética singular. Representan disidencias, pero también ternura: abren la puerta a un territorio privado, afectivo y deseante.

La exposición recupera una voz singular dentro del arte queer rioplatense, una mirada que, desde la fragilidad, se afirmó como gesto de libertad. Como si fuera un diario íntimo visual, el visitante se adentra en un universo trágico y amoroso. Pinturas, esculturas, ensamblajes y objetos revelan un imaginario en expansión.

Organizada en dos núcleos temáticos, la muestra invita a descubrir las influencias que atraviesan sus creaciones: del arte griego clásico y los retratos renacentistas a la iconografía popular mexicana. En series como Mujeres aladas, Tú y yo o sus Doras y semidiosas, Beisso levanta figuras híbridas —esculturas que parecen santas de un altar profano—, dotadas de alas, cuerpos sexuados y miradas que desafían las nociones de pecado, culpa y sacrificio.

En ellas, la fantasía se vuelve resistencia. Entre ángeles y animales, Adanes y Evas reinventados, se activa un imaginario que pregunta por el cuerpo, el deseo y la libertad.

La segunda parte de la exposición introduce un tono más sombrío. Se filtran el dolor, la obsesión y la enfermedad: una madurez artística que encuentra en la oscuridad su forma de lucidez. Las obras repiten motivos y figuras estilizadas, pero lo que antes era exuberancia ahora se vuelve desnudez emocional. El erotismo, lejos de ser explícito, se transforma en susurro: un escenario homoerótico contenido, poderoso por su sutileza.

El conjunto conforma un corpus visual de enorme potencia y delicadeza. En Mi mundo privado, Ulises Beisso transforma la herida en color y el silencio en forma. Cada pieza insiste en que la belleza puede ser un modo de resistencia: su trabajo recuerda que crear también puede ser un modo de vivir. Candelaria Penido

Miércoles a lunes de 12 a 20
(hasta el 12 de noviembre de 2025)
Museo MALBA
Av. Figueroa Alcorta 3415 – CABA
Ulises Beisso en la web del MALBA

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