LA BELLA DURMIENTE DEL BOSQUE, simpáticamente clásica

El Ballet Estable del Colón, brillantes bailarines invitados y una puesta en escena poco atrayente

La bella durmiente del bosqueCoreografía: Karl Burnett según Marius Petipa – Música: Piotr Ilich Tchaikovski – Principales intérpretes: Karina Gonzalez, Karina Olmedo, Silvina Perillo, Connor Walsh, Juan Pablo Ledo, Federico Fernández, Virginia Licitra, Natalia Saraceno, Marta Desperes, Gabriela Perkins, Juan Pablo Ledo, Leonardo Reale, Karina Olmedo, Maricel De Mitri, Carla Vincelli – Bailarines invitados: Karina Gonzalez, Connor Walsh (Houston Ballet) – Escenografía: Christian Prego – Iluminación y proyecciones: Roberto Oswald – Vestuario: Aníbal Lápiz – Director musical: Javier Logioia Orbe -.

La clásica historia escrita en 1697 por Charles Perrault, con música de Piotr Ilich Tchaicovsky y coreografía de Marius Petipa recreada por Karl Burnett, se presentó en versión del Ballet Estable del Teatro Colón y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Las estrellas de la noche fueron, indudablemente, la venezolana Karina González y el norteamericano Connor Walsh, bailarines pertenecientes al Houston Ballet que fueron invitados para las dos primeras funciones. Se notó la impecable técnica de Walsh y la encantadora perfección de González, particularmente en sus ligados movimientos, volando sobre el escenario, y manteniendo sorprendentemente el equilibrio, congelada durante interminables segundos en punta sobre un solo pie. En tanto, los más destacados integrantes del elenco local, con notable lucimiento, fueron Silvina Perillo y Juan Pablo Ledo.

El diseño escenográfico utilizó castillos y naturaleza proyectados con llamativa pobreza y cambios injustificados. En el primer acto, mientras se baila en el mismo salón, se observan diferentes fotografías de árboles, tal como en una proyección de diapositivas. En vez de utilizar imágenes reales, se recurrió a dibujos o pinturas que parecían degradadas en fidelidad y color, además de desenfocadas. Hacer titilar erróneamente las velas del palacio durante una tormenta eléctrica como si se tratara de lamparitas, junto a un par de arañas impresas o “ploteadas” en el último acto desdibujaron el refinamiento de la historia. Así y todo, el elenco y la orquesta –que sonó magníficamente, dirigida por Javier Logioia Orbe-, junto al estupendo vestuario creado por Aníbal Lápiz, lograron mantener gran parte del mágico relato. Martin Wullich

Fue el 30 de junio de 2011
Teatro Colón
Libertad 651 – Cap.

(011) 4378-7109
www.teatrocolon.org.ar

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