A viaxe / Dende Arxentina ata Galicia – 18 canciones de distintos autores e intérpretes – Piano: Juan Carlos Cambas – Sello: Argengalicia
El 2002 fue un año de cambios significativos para el pianista, arreglador y compositor argentino Juan Carlos Cambas, ya que fijó residencia en Galicia, tierra de sus padres. El artista vuelve sobre los pasos de su familia que había visto en América un lugar donde cumplir sus sueños. Como en un círculo completo, le canta a ambas tierras, aquella que sus padres dejaron hace varias décadas, y aquella que lo vio nacer. Como parafraseando la famosa cueca cuyana, esas dos puntas que hacen latir el corazón de quien ama entrañablemente a la tierra que le dio el ser argentino y a la vez tiene en alta estima la patria de sus ancestros.
En un total de dieciocho temas, este viaje comienza a puro malambo con Pamperada, parte de la Suite Argentina de Eduardo Falú. El tono alegre del malambo deriva en uno más melancólico con Ausencias, como prefigurando partidas y desarraigos. Nacida en Valladolid pero gallega por adopción, Margarita Guerra y sus castañuelas aportan aún más vivacidad a La bacha, cueca ideada por Eduardo Lagos. Luego el envión anímico decrece, como tomando conciencia del desarraigo inminente: esto se hace evidente en El barco, con letra de Raúl Carnota y música de Popi Spatocco. En este tema, la voz de Julia Zenko le da vida a una historia de inicios e ilusiones; una vida que comienza de nuevo y la ilusión de llegar al Nuevo Mundo. Acompañan a Zenko la Orquestra da USC (Orquesta de la Universidad de Santiago de Compostela, dirigida por el maestro Mario Diz) y el violonchelista coruñés Carlos García Amigo.
Cambas grabó con Facundo Ramírez, a dos pianos, la huella Por el sur, de Remo Pignoni, (1915-1988), compositor comprovinciano de Ariel Ramírez, padre de Facundo. En Levántate y canta, de César Isella y Héctor Negro, participa Sandra Mihanovich, a quien se le unen, hacia el estribillo, el Coro de la Universidad Tecnológica Nacional (Villa María) y Hernán Crespo, acordeonista oriundo de Haedo, provincia de Buenos Aires. Para Pedacito de río/Pedacito de Río I, de Carlos Aguirre, vuelve Cambas como solista, y en el tema siguiente entra en escena León Gieco con Zamba por vos, de Alfredo Zitarrosa.
Sigue una muy interesante combinación que tiene que ver con el norte de los Andes. Por una parte, El cóndor pasa, que en realidad es parte de una zarzuela peruana homónima compuesta por el peruano Daniel Alomía Robles en 1913. Por la otra, El humahuaqueño, del compositor porteño Edmundo Zaldívar. Para esta propuesta participan Miguel Vilca, Emiliano José Puca y José Simón. Luego, En lo que parece ser un homenaje a la gran inmigración vasca en nuestro país, Bihar Arte (“Hasta mañana” en euskera) trae nuevamente el son de un acordeón, pero esta vez de la mano del bilbaíno Kepa Junquera; canta el argentino Nahuel Pennisi. A continuación, de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, Vamos, Nina, en la voz de la fadista portuguesa Dulce Pontes; al bandoneón, el destacado artista santafesino Walter Ríos.
La sorpresa viene en el próximo tema, Criollo/De raíz pampeana: la voz de José Sacristán que evoca la figura de tres tipos de habitante de nuestro suelo: el indio, el gaucho, el inmigrante. La introducción moviliza las fibras más íntimas de nuestro ser nacional; la declamación del actor no puede menos que recordarnos de qué estamos hechos los argentinos. Lo recuerdan las primeras palabras: “Ser argentino no era suficiente para aquella progenie / argentino era el nombre como arcano de la patria naciente”. A continuación, un hermoso recuerdo a la gran Suma Paz en El árbol que tú olvidaste, de Atahualpa Yupanqui, en conjunto con Uxia, cantante nacida en Galicia.
En ritmo de chacarera y con matices bien flamencos, La vieja (letra de Oscar Valles y música de Julián y Benicio Díaz) suena en la guitarra del andaluz Daniel Casares. Luego, Aquí Em Baixo baja el tono festivo del tema anterior y vuelve a algo más introspectivo; y qué mejor que la calma voz de Juan Carlos Baglietto, a quien acompaña el portugués João Afonso, responsable de la composición de este hermoso tema. En esta versión binacional y bilingüe, suena además el cello del cordobés Sergio Menem. Bailando con Rosiña es una polka tradicional; acompañó a Cambas el cuarteto Musgalia.
Como broche de oro a este magnífico proyecto, dos sentidos temas. Pilar y Juanes un conmovedor homenaje que Cambas le dedica a sus padres, escrito por Luis Landriscina y Jorge Fandermole (este último hizo la música). Las primeras estrofas son cantadas por Piero -imposible no relacionar el espíritu de este tema con Mi viejo, el tema emblemático de De Benedictis. Participan también el guitarrista y compositor José Ceña, el jujeño Joaquín López y el acordeón de Thito Amante. Y finalmente La vida, emblemático tema del cubano Silvio Rodríguez.
A viaxe significa todo un esfuerzo al servicio de un amor con varias facetas: el amor al terruño, el amor a la familia, el amor a la música, el amor a la vida. Es digna de elogiar la excelente predisposición de los renombrados artistas que se sumaron a Cambas en este proyecto. El resultado: una delicada síntesis de dos culturas, de dos naciones que han aportado y siguen aportando talento al por mayor, sean cuales fueren las circunstancias. Todo está presentado estéticamente, con dedicación y amor, desde el material fotográfico hasta un pasaporte tomado del original, tarjetas postales y detalles familiares. Un proyecto que mezcla nostalgia y futuro, materializado en un álbum que merece escucharse. Viviana Aubele









Comentarios