Me llamo Agneta (2026, Suecia, 113 min.) – Género: comedia dramática y romántica – Elenco: Eva Melander, Claes Månsson, Jeremie Covillault, Björn Kjellman y otros – Guion: Isabel Nylund, Johanna Runevad – Música: Kalle Frid, Pär Frid, Ludvig Klint – Fotografía: Ragna Jorming – Dirección: Johanna Runevad
Estrenada este año en Netflix, Me llamo Agneta se suma a las producciones que, desde la comedia dramática, reflexionan sobre la madurez, la soledad y la posibilidad de reinventarse.
Agneta vive en Suecia una existencia rutinaria junto a un esposo distante, en un matrimonio sostenido por la costumbre más que por el afecto. Cuando pierde su empleo, decide aceptar una inesperada propuesta laboral en Lourmarin, un pintoresco pueblo de la Provenza francesa. Contra todo pronóstico, abandona su hogar y emprende un viaje que cambiará su vida.
Al llegar descubre que el supuesto niño al que debía cuidar es, en realidad, un anciano excéntrico llamado Ernei, quien ocultó su verdadera edad para conseguir asistencia. Instalado en un castillo venido a menos y rodeado de objetos extravagantes, este singular personaje la introduce en un mundo donde las convenciones sociales pierden importancia y la autenticidad ocupa el primer plano.
A partir de ese encuentro se desarrolla un relato cálido y divertido, atravesado por situaciones insólitas, humor, melancolía y una permanente invitación a disfrutar de la vida sin culpas ni prejuicios. Agneta inicia así un proceso de transformación personal que la lleva a reconciliarse con su cuerpo, sus deseos y su identidad.
Me llamo Agneta evita caer en el sentimentalismo fácil y encuentra un equilibrio entre momentos de alegría y otros de inevitable tristeza. Allí radica buena parte de su encanto: mostrar que la búsqueda de la felicidad no elimina las pérdidas ni las heridas, sino que permite convivir con ellas de otro modo.
Sobresalen las interpretaciones de Eva Melander, convincente en la construcción de una mujer común que descubre nuevas posibilidades para sí misma; Claes Månsson, inolvidable como el carismático Ernei; y Björn Kjellman, adecuado en el papel del marido emocionalmente distante.
Entre los paisajes provenzales, los campos de lavanda y una atmósfera que celebra los pequeños placeres cotidianos, la directora Johana Runevard construye una comedia dramática amable y sensible. Me llamo Agneta propone una mirada optimista sobre la segunda mitad de la vida y recuerda que nunca es tarde para elegir un camino diferente. Martha Wolff








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