EL CASCANUECES, estética pura

Placentero festival de color y diseño para el fantástico relato musicalizado por Tchaicovsky, con excelencia protagónica

Es una tradición que El Cascanueces -que Lev Ivanov puso en danza en 1892- se reponga para esta época en muchos teatros del mundo, más aún en lugares que podrían remedar la escena de los copos de nieve al dejar la sala. Por cuestiones geográficas y de temperaturas no es ese el caso de Buenos Aires. Sin embargo, si algo marca una diferencia de esta versión de El Cascanueces -que cierra la Temporada de Ballet 2014 del Teatro Colón- con cualesquiera otras que se hayan visto en otros lares, es el goce estético del diseño, las formas y los colores utilizados en la escenografía y el vestuario. Si algo pide este ballet, es magia. Pues aquí la tiene con creces, del mismo modo en que el navideño árbol se erige oníricamente o los protagonistas sobrevuelan las montañas en la canasta de un globo aerostático.

La significativa sutileza en la creación de la vestimenta de todos y cada uno de los bailarines es un notable logro de Gino Bogani, quien se consagra teatralmente con una entrega de originalidad y buen gusto. La distinción que prima en las escenas de baile en el salón del palacio es notable.  y el Ballet Estable cierra gozosamente su temporada con la magnífica dirección de Lidia Segni.  La inigualable música de Piotr Ilich Tchaicovsky encuadra el sueño de Clara y su maravilloso viaje al mundo de los dulces, con la impecable escenografía de Sergio Massa. En tanto, la iluminación habría requerido un mayor equilibrio, acorde con la puesta.

El trabajo protagónico de esta función de El Cascanueces, a cargo de Juan Pablo Ledo y Carla Vincelli, fue superlativo. Ledo crece en cada aparición e impacta con la precisión y expresión de sus movimientos. También se disfrutaron los trabajos de Martín Vedia como el Moro, Matías Santos componiendo un estupendo Drosselmeyer, Macarena Giménez en el papel de la Muñeca y el gracioso Arlequín de Maximiliano Iglesias.

En las danzas del segundo acto, brillaron Candela Rodríguez Echenique y Vagram Ambartsoumian en el carácter español, así como Ayelén Sánchez y Edgardo Trabalón en los pases rusos.

Fue muy destacable la labor de Emmanuel Siffert, al mando de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires que sonó estupendamente, a pesar de los problemas que manifestaron pacíficamente, con carteles indicando “Basta”, pues no cobran sus sueldos. Aun así, su profesionalismo y entrega al arte disimuló esta circunstancia. También se apreció mucho el deleitable Coro de Niños que dirige César Bustamante.

El Ballet Estable cerró la temporada con un estupendo espectáculo, donde primó el buen gusto. Pocas veces escuché, como en esta ocasión, una ovación tan notable y merecida a un director de vestuario. Guillermina Gordon

Se dió durante diciembre 2014
Teatro Colón
Libertad 651 – Cap.
(011) 4378-7109
teatrocolon.org.ar

Vota esta nota

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Publicado en:

Deja una respuesta