THOMAS QUASTHOFF, el cantante de jazz

Tras seis años de retiro, el gran barítono alemán regresa abordando un nuevo género

Seguramente Thomas Quastoff no lo ha olvidado. En 1972, cuando quiso ingresar como estudiante al Conservatorio de Hannover, fue rechazado. Si bien su pretensión era convertirse en cantante, la razón que esgrimieron las autoridades fue que no le iba a ser posible cursar la materia complementaria de piano. El joven Thomas decidió entonces estudiar con una profesora particular. Y años más tarde esta anécdota haría quedar a los responsables del Conservatorio de aquella época como lo que sin duda fueron: unos idiotas.

Sucede que Quasthoff, nacido en la ciudad germana de Hildesheim en noviembre de 1959, había nacido con una malformación física. Su caso fue uno más entre miles, producto de la prescripción médica de un fármaco -la talidomida- que se administraba a las mujeres embarazadas, hasta que se demostró que causaba estos efectos secundarios. Lo cierto es que Thomas nació sin brazos y con una estatura muy inferior a la media. 

Nada impidió, sin embargo, que Thomas Quasthoff se convirtiese en uno de los bajo-barítonos líricos alemanes más destacados de su generación,​ descollando especialmente como recitalista. Ganador de cuatro premios Grammy, heredero de Dietrich Fischer Dieskau, su voz voluminosa y cálida estremece cuando lo escuchamos cantar el Winterreise de Schubert, despliega magia con el Papageno de La flauta mágica de Mozart y conmueve en  las Cantatas de Bach, el Réquiem alemán de Brahms o los Lieder de Mahler.

Pero todo llega a su fin: en 2012, con cincuenta y dos años cumplidos y sin dar demasiadas explicaciones, Quasthoff anunció su retiro de los escenarios. Su comunicado de prensa fue escueto: “He decidido, tras casi cuarenta años de dedicación, abandonar la vida concertística, pues mi salud no me permite abordar el canto con la altura que este arte y yo mismo exigimos”. Así pareció terminar una de las carreras más deslumbrantes en la historia reciente de la música.

Sin embargo, esto no sucedió del todo así. Por una parte, porque su amor por el lied impulsó a Quasthoff a continuar dictando clases magistrales, y también a llevar adelante el concurso internacional de canto Das Lied, que se celebra en Berlín cada dos años. Pero además volvió a incursionar en un género muy diferente: el jazz.

En su juventud, mientras estudiaba la carrera de Derecho, Quasthoff trabajó como locutor de radio, y durante algún tiempo también como cantante de jazz en locales nocturnos. “Todo comenzó porque en mi clase había gente a la que le gustaba el jazz y, cuando surgía la ocasión hacíamos presentaciones”.

A diferencia de otros cantantes líricos famosos que se han atrevido con el género, la formación lírica de Quasthoff no incide de manera negativa. Al contrario: suena plenamente jazzística, para nada forzada. “Sencillamente dejo el vibrato a un lado y fraseo a la manera del jazz”, aclara. “Además no canto con voz plena, sino que aprendí a servirme del micrófono. Esta técnica me ayuda a conseguir una sonoridad que como cantante lírico no podría lograr”.

Hay quienes señalan que este retorno, luego de seis años de retiro, va más allá de lo que se conoce usualmente como jazz, aunque lo parezca. Sus fraseos tienen una precisión enorme, recurre a unos efectos increíbles, hace gala de una riqueza armónica asombrosa, y además canta con una convicción absoluta.

“Creo que el sentido del canto, en general, es conmover, sorprender al público con emociones, con el corazón, y no solo con el intelecto. Ese es para mí el sentido de hacer música”. La cualidad más valorada por la crítica respecto de Quasthoff siempre ha sido, precisamente, el grado de emotividad que pone en sus interpretaciones. Y esto, que vale para la ópera o el lied, también aplica a sus discos de jazz. 

Para comprobarlo, alcanza con verlo y escucharlo en el video que dejamos aquí debajo, registrado en vivo junto con su cuarteto en 2019. Préstele especial atención, por ejemplo, al modo en que canta Imagine, la canción de John Lennon, dándole una intención y una altura que  la resignifican como algo totalmente nuevo. Como una obra de arte nueva y personalísima.   Germán A. Serain

 

Thomas Quasthoff Quartett – Live in Concert 2019
Thomas Quasthoff (vocals) – Frank Chastenier (piano)
Dieter Ilg (bass) – Wolfgang Haffner (drums)

00:15 – To Close for Comfort
03:58 – Stardust
09:05 – Moonglow
14:11 – For Once in My Life
19:54 – I Can’t Stand the Rain
25:18 – Imagine
31:32 – Kissing My Love
37:04 – Have a Little Faith in Me

Quasthoff en Wikipedia

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