SOLEDAD VILLAMIL, canciones diversas

Atractivo show con temas de su repertorio y canciones de un próximo disco

Con una prolífica carrera como actriz y cantante, Soledad Villamil presenta su voz, su arrojo, su brillo. Muy expresiva, auténtica, sensual, sin temor al qué dirán ni a transitar por lugares de mayor oscuridad, alejados de lo que convencionalmente se entiende por belleza, deja ver a través de las canciones su amor por la música, así como el placer que le provoca cantar y compartir con los músicos y el público.

Acompañada por Daniel Maza en bajo, Alan Platcha o Ismael Grossman en guitarra, y Cristhian Faiad en batería, Soledad ofrece versiones de tangos, milongas, folclore argentino y uruguayo, canciones de las primeras décadas del siglo XX y otras de los años 50 ó 70, así como temas que compuso junto a José Teixido, guitarrista y arreglador de sus tres producciones discográficas. Pasan, entre otros, temas de Luis César Amadori, Charlo, Idea Vilariño, Alfredo Zitarroza, Azucena Maizani, Homero Manzi, Francisco Canaro o Miguel Caló.

Como la buena actriz que es, Soledad se compromete con la palabra, con el decir, y se reinventa en cada canción. El show, en el marco de la celebración por los 20 años del Centro Cultural Torquato Tasso, incluyó canciones de sus discos Soledad Villamil canta (2007), Morir de amor (2009) y Canción de viaje (2012), y sumó nuevos temas que serán incluidos en el próximo registro. De todo este conjunto se destacó mucho Maldigo al alto cielo, una canción de Violeta Parra en la cual puso en juego toda su expresividad, dejando aparecer a Violeta en el máximo grado de su maldición, generando con la voz y el cuerpo una comunión con la compositora. También fue muy interpretada con mucha ternura Biromes y servilletas de Leo Maslíah, aquella que dice: “En Montevideo hay poetas poetas poetas / que sin bombos ni trompetas trompetas trompetas / van saliendo de recónditos altillos altillos altillos / de paredes de silencios de redonda con puntillo”.

Los músicos la acompañaron muy bien, dejándola volar a sus anchas, algo que no suele verse tan a menudo. Fue particularmente un placer escucharla acompañada por Maza, tan músico, tan humilde, tan relajado, mientras ella propone belleza, sutileza y picardía, siempre yendo por un poco más. Grisel Bercovich

Se dio hasta fin de 2015
Centro Cultural Torquato Tasso
Defensa 1575 – Cap.
(011) 4307-6506

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