OSKI, UN MONJE ENLOQUECIDO

Una crítica poco crítica

El sábado pasado, día feo, fui caminando junto con mi mujer al Museo Nacional de Bellas Artes, donde la Asociación Amigos del MNBA nos permitió disfrutar de una muestra espectacular de Oski. Son 75 obras increíbles en blanco y negro y unas pocas con algo de color.

Se disfrutan los trazos, los múltiples detalles, la picardia puesta en las narices muy Oski. No hay sombras, ni volúmenes, son pequeñas obras maestras en papel y tinta. Creo que no sigue modas, él es su propia moda. Hay historias, hay magia y hay música en sus líneas.

Caminamos por el segundo piso del museo, disfrutamos como muchos que estuvieron ese día. Cuando salimos por Recoleta la calle tenía algo de niño, algo de dibujos, pero de los buenos. Mariano Augugliaro

Se exhibió hasta 25 de noviembre 2013
Museo Nacional de Bellas Artes
Av. del Libertador 1473, Cap.
(011) 5288-9900
bellasartes.gob.ar

Oski, seudónimo de Oscar Conti (1914-1979) nació en Buenos Aires. Al comenzar a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en la que luego se diplomó, realizaba dibujos publicitarios para pagarse los estudios. Estudió luego escenografía en la Academia Superior de Buenos Aires. En sus primeros trabajos, al igual que en los de Landrú, se notaba cierta influencia de Saul Steinberg. Trabajaba por aquellos años en Vea y lea, Cabalgata, El hogar, Clarín y otras publicaciones. Pero donde sin duda alcanzó su mayor desarrollo y fama fue en Rico Tipo, en la que publicó su único personaje de tira cómica (Amarroto), páginas de chistes gráficos y, lo fundamental, ilustró textos de César Bruto.2​ Bruto escribía una especie de periódico de página y media dentro de la revista llamado Versos y notisias (sic), de aristas delirantes, que salía ilustrado por las famosas “fotoskis”, dibujos que ilustran las notas a la manera en que los periódicos hacen con las fotos.

 

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