OLIVERIO, versos animados

Lograda actuación unipersonal con intervención poética

Actúa: Ulises Puiggrós – Escenografía: Fernanda Díaz – Vestuario: Ulises Puiggrós, Walter Soares – Iluminación: Gonzalo Calcagno – Música: Diego Luna – Dramaturgia: Darío Cortés – Dirección: Débora Longobardi

Oliverio es un personaje sensible, fóbico, con tantas vueltas que a veces prefiere quedarse en la cama antes que enfrentar el mundo. Su vida monótona y sombría cambia cuando decide hurgar en la correspondencia ajena y descubre a una pareja que intercambia textos del poeta Oliverio Girondo.

Es allí donde vida y literatura pueden confluir y donde el vuelo de los poemas logra encantarnos. Ulises Puiggrós interpreta a la perfección estos versos y transmite la emoción que producen. Las imágenes proyectadas ilustran y acompañan las palabras y nos envuelven en su halo seductor.

Aquí resonarán los versos más conocidos de Girondo: “No se me importa un pito que las mujeres /tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; /un cutis de durazno o de papel de lija”. “Se miran, se presienten, se desean, /se acarician, se besan, se desnudan, /se respiran, se acuestan, se olfatean”. Aparece la María Luisa de Girondo y también la que ha perdido nuestro querido Oliverio Cienfuegos. Porque en el célebre poeta surrealista, Cienfuegos ha encontrado a su doble.

El Oliverio actual no es especialmente afecto a la poesía, vive encerrado y preso de sus fantasmas. Obsesivo, dubitativo, frágil, tiene dificultades para acercarse a las mujeres. Y es la poesía la que le da alas para poder volar. Desde los poemas que descubre, Oliverio puede adoptar una nueva personalidad, jugar a ser otro, recrearse a sí mismo.

Puiggrós encarna en esta obra a Oliverio, un personaje diferente que le permite explorar matices expresivos, lo sumerge en un mundo poético y profundo y le da la posibilidad de mostrar una faceta más oscura. Su personaje resulta a la vez ingenuo y gracioso, pero siempre arrastra un aire de melancolía.

Débora Longobardi, quien ya había dirigido a Puiggrós en la breve obra Bajo tu dominio, durante el ciclo de El club del canapé, consigue que el texto brille en manos del actor.  Los dos vienen trabajando en conjunto hace un tiempo y la consonancia entre ambos se hace notar.

Darío Cortés nos otorga un guión ágil que mezcla el lenguaje cotidiano con el lírico. La escenografía, el maquillaje y el vestuario le dan un condimento indispensable a la trama. Oliverio resulta una comedia que no se queda en lo superficial. Milly Vázquez

Sábados 22 y 29 de junio a las 20
Sábado 6 de julio a las 20
Teatro El Grito
Costa Rica 5459 – Cap.
(011) 4989-2620
facebook.com/oliveriounipersonal
Estrenó en La Comedia

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