LA CAJA MÁGICA, un legado apretado

La heroína de la historia enfrenta sus miedos en una aventura atemporal

La caja mágica – Elenco: Luján Blaksley, Lala Livschitz, Mauricio Vila, Lucía Adúriz Bravo, Elis García, Jesús Catalino, Tomás Luna, Sol Bardi, Menelik Cambiaso, Patricio De Luca, Nico Esquivel, Delfina García Escudero, Nicolás Martínez, Yosy Machado, Azul Mazzeo, David Okada Caldas, Nico Repetto, Mica Romano, Romina Ruiz, Giuliana Tagliamonte, Santiago Trione, Sofía Val. Santiago Leguizamo, Lucía Perdigón, Morena Pereyra, Guido Savino – Vestuario: Sofía Di Nunzo –  Iluminación: David Seldes – Escenografía: Tato Fernández – Adaptador: Marcelo Kotliar – Director Coreógrafo: Alejandro Ibarra – Director musical: Isaac Saúl, Gaspar Scabuzzo – Guion y Dirección: Thaddeus Mcwhinne Phillips

Desde la platea llega al escenario una joven que se enfrenta con su yo interior, representado por una enorme caja. Entre sombras y proyecciones ingresa a ella y  el viaje comienza sin rumbo cierto. Se detiene en algunas escalas, donde la música de piezas de Disney enmarca la escena. Si bien sus acordes nos trasladan al personaje o película que el imaginario atesora, son el marco para el espejo que sus emociones deben abordar. 

La caja mágica gira y se abre hacia un lado u otro, con elementos que recrean cada momento. Ofrece un juego de dados para dar un paso  hacia el mensaje final y busca fortaleza para  ser libre al fin de ataduras e inseguridades. El punto de partida está a cargo de los Cartoonists, aquellos que dieron vida a multiplicidad de personajes durante años.

Los emblemáticos Mickey,  Minnie, Donald, Daisy, Pluto y Goofy, no tienen edad  ni viven en un tiempo determinado. Se permiten ingresar y salir como y cuando quieran de cada historia. Están presentados como títeres -diseño de Michael Curry-, lo que les permite cobrar vida de manera muy ágil con personas reales. Integrado por artistas  con cualidades destacadas, el ensamble está activo durante la toda la obra y se lucen individualmente con eficacia. Algunas de las voces tienen los timbres característicos de las viejas películas. Se destacan Elis García, Menelik Cambiaso, Nicolás Martínez y Nico Repetto.

La coreografía montada recrea y acompaña el sentido de cada escena, desplegando secuencias con fluidez. El vestuario se ajusta a las necesidades que los creadores pensaron para dar vida a la troupe de Disney.  En el transcurso de la historia van sumando accesorios que acompañan la ambientación de cada cuadro. Escenográficamente, la caja mágica va creciendo en tamaño desde el inicio. Hay proyecciones que se suman a un grotesco decorado y un mobiliario acorde, con escritorio, carros de ferias , una escalera, un puente,  y la utilería necesaria.

La música se escucha impecable con la orquesta en vivo. Los puentes musicales con piezas conocidas nos transportan en un segundo, para  ubicarnos en otro lugar de la travesía. Thaddeus Mcwhinne Pihillips, autor de un guion bien intencionado que cumple con el género, ha creado una sólida puesta en escena, ajustada a la idea y muy bien sincronizada con los intérpretes, aunque la mezcla de canciones desorienta a los más pequeños con los personajes de antaño, mientras que los adultos viajamos en el tiempo, sin entender hacia dónde va la historia. Por eso no es recomendable para muy chicos. 

La mezcla caprichosa de partituras intenta proyectarse como innovadora y desafiante. La expectativa generada por la marca sobre los personajes predispone a ir a su encuentro, cuando en realidad es un interesante abordaje, junto a un excelente mensaje en los tiempos que corren. La caja mágica tiene pinceladas de un legado que, durante décadas, cultivó el imaginario y los sueños de millones de personas. Sergio Boaglio

Martes a jueves a las 20
Viernes y sábados a las 18.30 y 21.30
Domingos a las 19
Teatro Ópera
Duración: 85 min. 
Entradas por Ticketek

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