LA ARAÑA DEL TEATRO COLÓN, luminaria colosal

571 lámparas se renuevan cada verano

Mientras los artistas están de vacaciones, la araña del Teatro Colón, que corona la sala principal, baja cada año al nivel de la platea para su mantenimiento, que incluye la reposición de lámparas. Siguiendo una larga tradición, el imponente y bello artefacto de 1300 kilos de peso, desciende casi treinta metros. Ya al nivel de las butacas, es limpiada, reparada, y se hace el recambio de las 571 lámparas que posee repartidas en sus doce tulipas.

La araña del Teatro Colón es original del momento de su inauguración; fue construida en Europa a fines del siglo XIX. Tiene dos partes: una fija -amurada al techo- de 7,50 mts. de diámetro y otra desplazable, de 5,50 mts. de diámetro y casi 4 de alto, que constituye su plafón central.

Bajo la atenta mirada de la Directora General, María Victoria Alcaraz, y la coordinación del Director Técnico-Operativo, Juan Manuel López Castro, el proceso comenzó a las ocho de la mañana y concluyó con el izado cerca de las 19 del mismo día. Quienes participaron de las visitas guiadas, así como el personal del Teatro presente, tuvieron la suerte de asistir a uno de los espectáculos más originales y emotivos que el Colón puede ofrecer.

El “operativo araña” incluye el retiro de todas las lámparas, la limpieza de las tulipas y de las partes metálicas con la utilización de paños especiales, la colocación de lámparas nuevas y todas las reparaciones que resulten necesarias. Finalmente, se realiza la prueba de encendido, apagado, enfriado y vuelta a encender, para verificar que todo esté en orden antes del ascenso.

Desde la restauración del teatro, concluida en 2010, se modernizó el sistema de descenso e izado de la araña y se repusieron faltantes con nuevas piezas reconstruidas artesanalmente por Juan Carlos Pallarols. También se aprovecha esta oportunidad para el recambio, reparación y limpieza de las lámparas del proscenio, a ambos lados del escenario.

Asimismo se mantuvo uno de los secretos más preciados que alberga este espacio: el corredor sobre la cúpula que permite ubicar a coreutas y músicos y generar voces y sonidos celestiales en las representaciones que busquen este efecto especial.

Rodeada de las no menos luminosas pinturas de Raúl Soldi, que acaban de cumplir cincuenta años, la araña del Teatro Colón ya está lista para deslumbrar un año más a su público con todo su esplendor. Martin Wullich

Fue el 19 de enero de 2017
Teatro Colón
Libertad 621 – Cap.
(011) 4378-7100
teatrocolon.org.ar

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