JOHAN FALKMAN, esferas de la nada

Historias bíblicas, cruce de culturas y compromiso social del artista sueco

Iba a ser una estancia breve en Sudáfrica, pero la pandemia del 2020 modificó los planes del artista sueco Johan Falkman. Se quedó allí cuatro años, y así se produjo un formidable encuentro entre culturas marcadamente dispares. A miles de kilómetros de Trelleborg, la ciudad natal del artista, o de Malmö, donde realizó su formación, Falkman convivió con los habitantes zulúes de una remota comunidad rural sudafricana.

En ellos, el artista vio el espejo mismo del ser humano. Johan Falkman advirtió que esos rostros representaban la historia de la humanidad. Nació así From the Sphere of Nothingness (Desde la esfera del vacío), una fascinante obra de varios componentes, que comprenden pinturas al óleo, fotografías, esculturas, y hasta un enorme juego de ajedrez. La particularidad: todos los modelos son esos mismos jóvenes zulúes. La obra fue exhibida el año pasado en México, y esto no es un dato menor, ya que el colorido y la composición de las pinturas remiten a las obras de los grandes muralistas mexicanos como José Orozco, David Siqueiros y Diego Rivera, con quienes Falkman se identifica plenamente.

Con la Biblia como vehículo y tomando a Gustave Doré como inspiración, la obra de Falkman sirve de canal por el que sus modelos zulúes recuperan quizás el sentido perdido de sus vidas. Historias bíblicas muy conocidas son recreadas y resignificadas en las corporalidades de estos jóvenes que deben afrontar no solo los coletazos de sus débiles economías, sino también el peligro de las drogas o la vergüenza de tener que prostituirse para una subsistencia apenas por encima de la línea de la pobreza. El roce cotidiano que el artista vivió con estas duras realidades lo llevó a ir más allá de su arte y a involucrarse personalmente con sus modelos.

La destreza y la sensibilidad de Falkman se pueden apreciar en el manejo del colorido y de la simetría: los rostros de sus modelos están en perfecto equilibrio, con tonalidades que resaltan los rasgos típicos de los zulúes. En las pinturas que narran historias bíblicas los modelos se ponen en la piel de esos personajes. Paradójicamente, la Biblia nos cuenta de las trágicas consecuencias del obrar humano a la vez que transmite un mensaje de esperanza. El artista sueco las utiliza convenientemente y hace que se vuelvan tan reales como poderosas. Es en ese mismo vacío que tan poderosamente retrata Falkman en los rostros de sus modelos que la fuerza vital de su arte cobra sentido para él, para los jóvenes con quienes trabó relación, y finalmente para quienes contemplamos con embeleso esas valiosas obras. Viviana Aubele

Sitio Web Johan Falkman
The sphere of nothingness backstage

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