FICHER Y BERLIOZ, rescate y descubrimiento

La Sinfónica Nacional interpretó un estreno mundial y una nueva audición de una pieza fundamental del Romanticismo

Programa: *Jacobo Ficher: Concierto N.º 3 para piano y orquesta, op. 103 (estreno mundial) – *Héctor Berlioz: Haroldo en Italia, op. 16 – I. Haroldo en las montañas: escenas de melancolía, de dicha, de felicidad – II. Marcha de los peregrinos que cantan la plegaria de la noche – III. Serenata de un montañés de los Abruzos a su dama – IV. Orgía de los bandoleros. Recuerdos de las escenas precedentes – Orquesta: Sinfónica Nacional Director: Emmanuel Siffert Piano: Diana Lopszyc – Viola: Pablo Saraví 

La interesante programación de la actual temporada de la Orquesta Sinfónica Nacional demuestra que está cumpliendo con una de las misiones de los organismos estatales: dar a conocer obras de grandes compositores de nuestro país y rescatar piezas valiosas del repertorio universal que no se escuchaban en vivo desde hace décadas.

Nadie mejor que Diana Lopszyc, sobrina nieta del prolífico compositor nacido en Odessa Jacobo Ficher (1896-1978), para dar a conocer su Concierto N.º 3 para piano y orquesta, estrenado mundialmente en esta ocasión. Educada desde pequeña en la obra pianística de este creador y muy conocedora de su estilo, estaba destinada a ofrecer la primera audición del único concierto para piano y orquesta que no había sido estrenado en vida del autor.

Conocedora a fondo de la partitura, segura en su toque y dotada tanto de arrojo como de sensibilidad y belleza de sonido, Lopszyc interactuó con la orquesta, bien dirigida por Emmanuel Siffert, responsable de haber presentado en Argentina numerosas obras de compositores de nuestro país.

Una nota al margen: considerando la estrecha relación del director suizo con nuestra Orquesta Sinfónica Nacional, con la cual está grabando en video la integral de las sinfonías del compositor argentino Alberto Williams —importante tarea que comparte con Pablo Boggiano— con el propósito de incrementar el conocimiento de nuestro patrimonio intangible, ¿se podría considerar una futura grabación de las nueve Sinfonías de Jacobo Ficher?

Hacía años que no se escuchaba en vivo una obra para viola solista y orquesta compuesta por Héctor Berlioz en 1834. Nos referimos a Haroldo en Italia, op. 16, obra fundamental de la literatura orquestal del Romanticismo.

Se trata de una sinfonía concertante en cuatro movimientos, inspirada en distintas escenas del extenso poema narrativo Las peregrinaciones de Childe Harold, que Lord Byron escribió entre 1812 y 1818. Childe Harold, protagonista y narrador del poema, es un joven noble medieval, desencantado y melancólico, que, hastiado de los placeres mundanos, emprende un viaje solitario por Europa en busca de paz y de sentido para su vida.

La composición surgió a partir de un pedido de Niccolò Paganini, quien había adquirido una viola Stradivari y solicitó a Berlioz una obra para ese instrumento. Paganini nunca llegó a estrenarla porque esperaba un protagonismo mayor para el solista. En las escenas orquestales, la viola conserva su identidad como representación del personaje principal, pero aparece inmersa en la orquesta. Su presencia requiere del intérprete una profunda comprensión musical, más allá de las acrobacias virtuosísticas.

Haroldo en Italia tiene algunos puntos en común con la Sinfonía fantástica, entre ellos su carácter casi autobiográfico y el empleo de una idée fixe, un tema recurrente que funciona como elemento unificador. Al igual que Byron, Berlioz se imagina a sí mismo en el papel de Harold, aunque con el propósito de relatar sus propias experiencias en Italia, donde, como ganador del codiciado Premio de Roma, vivió y estudió durante dos años.

Pablo Saraví demostró tener todos los atributos necesarios para encarar esta tarea. Bien conocido por su desempeño como violinista solista de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y como muy calificado intérprete de música de cámara, caló en profundidad la obra de Berlioz, que no necesita acrobacias técnicas destinadas al lucimiento del intérprete. El mensaje es muy profundo y el virtuosismo técnico no es más que un medio, nunca un fin. Consciente de ello, Saraví ofreció una versión ejemplar de la obra, integrado a una orquesta que se supera día a día.

En suma, fue un concierto perfecto, tanto por la elección del repertorio como por la ejecución de las dos importantes obras que integraron el programa. Estela Telerman

Fue el 19 de junio de 2026
Palacio Libertad
Sarmiento 151 – CABA
Sitio Web Palacio Libertad

Vota esta nota

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Publicado en:

Deja una respuesta