EL REFUGIO SECRETO, profundidades del amor

A un nuevo aniversario del nacimiento y fallecimiento de Corrie Ten Boom, conozcamos su legado

Antes de descubrir El refugio secreto, una curiosidad de su autora. Todos, o casi todos, sabemos el día de nuestro nacimiento. El día de nuestra muerte solo Dios lo sabe. Y la neerlandesa Cornelia Arnolda Johanna Ten Boom, hija del relojero Casper Ten Boom, nunca imaginó que ella iría a estar con su Señor el mismo día en que ella cumplía noventa y un años. Corrie Ten Boom (1892-1983), como más se la conoce, tampoco imaginaba lo que les esperaba a ella y a su familia en la Europa convulsionada por una guerra, por la persecución y por la injusticia. En un cuarto oculto de la casa de Haarlem donde Corrie vivía con su padre y su hermana Betsie, judíos perseguidos por los nazis buscaron refugio, alimento y sosiego. Para los Ten Boom, el pueblo judío era precioso a los ojos de Dios, y estaban convencidos de que hacían lo correcto. Hasta que alguien los denunció, en febrero de 1944.

Tanto en la pequeña y pintoresca Béje (la casa familiar en la calle Barteljorisstraat, Haarlem) como bajo los terribles rigores de Ravensbrück, Corrie fue sal y luz. Casper, Betsie y Corrie fueron llevados a la cárcel de Scheveningen. Casper, muy anciano, murió días después del arresto. Luego, Betsie y Corrie pasaron por otros campos hasta que finalmente quedaron en Ravensbrück, un campo de concentración exclusivamente para mujeres y sobre el que los historiadores parecen manifestar un interés más bien escaso. Pero polémicas aparte y volviendo al tema, las hermanas Ten Boom compartieron el Evangelio con sus compañeras de encierro e incluso con los mismos guardias que las mantenían cautivas.

Betsie no sobrevivió: murió a mediados de diciembre de 1944. Corrie fue liberada merced a un error administrativo, unos doce días después de la muerte de su hermana. Sin embargo las palabras de Betsie durante el cautiverio resonaban en los oídos de Corrie: “No hay pozo tan profundo que supere la profundidad del amor de Dios”. Vuelta a su hogar, Corrie escudriñó todo y retuvo lo bueno, o al menos pudo capitalizar una experiencia terrible que mermó su propia familia. El refugio secreto es su autobiografía, publicada hace casi 50 años, en noviembre de 1971.

En el prólogo de la edición del año 2006 de esa autobiografía, la escritora y conferencista Joni Eareckson Tada escribe sobre la autora:  “La Segunda Guerra Mundial fue muy diferente a mi propio holocausto; pero la habilidad [de Corrie] para mirar directamente dentro de las horripilantes fauces de un infierno de cámaras de gas y de salir caminando de allí hacia el lado donde brilla el sol era, justamente, la historia que yo necesitaba escuchar”. Para cuando Corrie publicó su autobiografía, Joni había quedado cuadripléjica, cuatro años antes, a causa de un accidente de natación. El testimonio de Corrie parece haber sido fundamental, y Joni logró convertir su tragedia en esperanza.

El refugio secreto se llevó al cine en 1975, pero Corrie siguió escribiendo y transmitiendo su testimonio por todo el mundo. Su casa de Haarlem hoy es museo. Corrie fue nombrada “Justa entre las Naciones” por Yad Vashem, institución que honra a las víctimas del Holocausto. Su precioso legado sigue vigente. Viviana Aubele

Corrie Ten Boom en Wikipedia

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