EL ÁNGEL DE FUEGO, impresiones ardientes

Promisorio debut de Florencia Sanguinetti, brillo de la Orquesta Estable y muy buenas voces

El ángel de fuego – Ópera en cinco actos y siete cuadros (1927) cantada en ruso – Principales intérpretes: Vladimir Baykov, Elena Popovskaya, Roman Sadnik, Iván Garcia – Música y libreto: Serguei Prokofiev, basado en la novela homónima de Valery Briusov – Escenografía e iluminación: Enrique Bordolini –Vestuario: Imme Möller – Orquesta Estable del Teatro Colón – Director musical: Ira Levin – Directora de escena: Florencia Sanguinetti

La ópera El ángel de fuego tiene una historia atípica. Sergei Prokofiev le dedicó más tiempo y esfuerzo que a ninguno de sus otros trabajos, aunque no llegó a verla en escena. Asimismo recicló parte de la música para utilizarla tiempo más tarde en su tercera sinfonía. El compositor murió un año antes de su première escénica, que tuvo lugar en Venecia durante 1955.

Es probable que fuera el mismo Prokofiev -quien desarrolló al final de su vida un interés en la ciencia y la religión cristianas- el responsable de negar esta obra que involucra espíritus malignos, exorcismo y otros excesos religiosos. Llegó incluso al punto de considerar la destrucción de la partitura. Las acciones son, sin duda, inquietantes: un niño comido en escena por Lucifer, cerebros a la vista en pacientes aún vivos y venas abiertas se presentan combinadas con situaciones de gran erotismo y mujeres semidesnudas.

Gran vuelo artístico tiene esta producción audaz y efectiva comandada por Florencia Sanguinetti, quien debuta como reggiseur en el escenario del Colón, teatro en el que se formó y transita desde hace mas de 20 años. Sanguinetti presenta en escena lo que se percibe como una bella y ajustada síntesis de su experiencia, su cultura, sus vivencias y su amor por el género.

Lo que hace a esta historia más efectiva aún es la música de Prokofiev que -contrariamente a algún preconcepto- no es demandante ni provocativa para el oído. La Orquesta Estable brilló, ajustada como nunca, bajo la batuta de Ira Levin, gran director y pianista ganador de la American National Chopin Competition en 1980. Voces excelentes, especialmente destacables Elena Popovskaya en el papel de Renata y Vladimir Baykov en su rol de Ruprecht, acompañados por el Coro Estable, ensamble, escenografía y vestuario que enmarcan con gran nivel esta producción imperdible. Martin Roig

Fue el 3 de noviembre de 2015
Teatro Colón
Libertad 651 – Cap.
(011) 4378-7109
teatrocolon.org.ar

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