DEVIL, admirable apuesta

Lo endemoniado de una cierta cultura

DevilActúan: Rocio Ambrosoni, Sol Gutiérrez Texeira, Rocío Reyes Grau, Lucía Tomas, Nuria Wassaf – Vestuario: Rocio Ambrosoni, Sharon Luscher – Iluminación: Leandro Javier Crocco – Dramaturgia: Florencia Naftulewicz – Dirección: Sergio Albornoz

Devil – Débil es el juego perfecto de palabras para titular este trabajo teatral que pone en escena palpitantes y actuales temas sobre género. Tan solo una letra cambia el sentido de la palabra. En inglés, devil es diablo o demonio. Las mujeres han llevado el estigma de brujas, mentirosas, pecadoras y putas, es decir términos bien peyorativos. En tanto, el hombre siempre fue la excepción, el supuesto moral y, claro, el encargado de escribir la historia. Y esto solamente por ser hombres, sin otro “mérito” que el de serlos.

Por otro lado, lo débil siempre estuvo relacionado al género femenino. Esta relación siempre fue adoptada como si fuera natural, pero es netamente cultural. Por miles de años las mujeres han vivido en una abismal desigualdad y consecuente represión. Sin embargo algo está cambiando, gracias a la sororidad y a la lucha con la que se ha logrado visibilizar este problema milenario de un patriarcado que las excluye.

Sergio Albornoz crea una sinergia perfecta entre el espacio y los carnalizados relatos que cinco actrices interpretan en forma sublime. Cada una realiza un gran trabajo de personificación, pleno de matices, subyugante, en donde la corporalidad es llevada a su máxima expresión. Cada personaje tiene su esencia, creada en forma idónea para la historia que interpreta. Ellas van al máximo con esta consigna de personificación y el resultado es un gran abanico de mujeres con historias disímiles.

A este trabajo gran actoral hay que sumarle la impactante puesta de escena, donde la escenografía es constituida por algunos maniquíes y cinco triángulos lumínicos de diversos colores que ellas atraviesan y transitan. Es así que cuando desbordan actoralmente, en gloriosos momentos de clímax, estas herramientas musicales y lumínicas se potencian para una performance acabadamente sensorial.

En cada atrayente relato de Florencia Naftulewicz se deslizan temas de cosificación, sometimiento, abuso carnal y represión. Ellas evidencian lo que naturalizamos y consiguen incomodar a  los presentes ante la evidencia del problema de género. A muchos se les mueve la venda de los ojos y comienzan a atisbar la realidad; a otros se  nos cae directamente. Sin duda, ellas dejan en claro que ser mujeres no es para débiles y lo devil o endemoniado es la cultura machista en que vivimos. Andrés Ruiz Quintero

Se dio hasta fin de 2018
Teatro Quirón

Av la Plata 1331 – Cap.
(011) 3967-7339 – (15)4086-0923
facebook.com/teatroquiron

Publicado en:

Deja una respuesta