Madama Butterfly (ópera en tres actos) – Música: Giacomo Puccini – Libreto: Giuseppe Giacosa y Luigi Illica – Elenco: Monserrat Maldonado, Ramiro Pérez, Daniela Prado, Alfredo Martínez Torres, Mario De Salvo, Santiago Delpiano, Jerónimo Vargas Gómez – Dirección musical: André Dos Santos – Dirección escénica: Ana D’Anna
Toda obra de arte deriva de un momento cultural determinado y de una sensibilidad que suele ser colectiva. Sin embargo, esa obra nacida en un contexto específico se resignifica de manera inevitable a través de la mirada del espectador, quien la interpreta desde su propia realidad y su propio marco cultural.
Quizás por eso Madama Butterfly pueda verse hoy no solo como una historia de amor y desamor, sino también como un relato cuyo eje principal es la crueldad, el desprecio hacia una persona por su doble condición de extranjera y mujer. Una mujer cuya familia, para colmo, ha perdido la posición económica que alguna vez tuvo. La ópera denuncia una egolatría hipócrita y un individualismo egoísta que siguen resultando tristemente familiares.
La ópera denuncia una misoginia que no es de un individuo, sino que está atravesada por una complicidad de género que trasciende las fronteras, hacia una mujer a quien se considera poco menos que un objeto descartable. Resulta evidente que el extranjero se jacta de una supuesta superioridad respecto de la cultura nativa, pero ambas partes desprecian a la mujer por igual. De hecho, el guión deja en claro que si no fuese por la existencia del pequeño hijo que Cio-Cio-San ha engendrado, ni siquiera hubiese sido merecedora de la visita póstuma de Pinkerton.
No hemos dicho nada todavía de esta nueva puesta de la obra por parte de Juventus Lyrica. Pero este preámbulo resulta necesario y estamos seguros de que la asociación elige sus títulos con un criterio que excede lo estrictamente musical. Quiso la casualidad —si es que no fue un gesto deliberado— que el estreno de esta Madama Butterfly haya tenido lugar justo dos días después de la multitudinaria undécima marcha convocada bajo el lema Ni Una Menos, en reclamo por el cese de las distintas formas de violencia hacia la mujer. Una manifestación que, además, pasó frente al mismo Teatro Avenida donde se presentó la obra.
En relación al espectáculo, solo tenemos palabras elogiosas. La calidad del trabajo de Juventus Lyrica se supera a lo largo de los años. Monserrat Maldonado interpretó una Cio-Cio-San vocalmente impecable, acompañada por un más que correcto Pinkerton encarnado por Ramiro Pérez y una siempre elegante Daniela Prado como Suzuki.
El resto del elenco, que no mostró fisuras, estuvo integrado por Alfredo Martínez Torres (Sharpless), Santiago Delpiano (Goro), Mario De Salvo (Bonzo) y Jerónimo Vargas Gómez (Yamadori).
El coro fue preciso en sus intervenciones, breves pero significativas. La orquesta, dirigida por André Dos Santos, tuvo una solidez irreprochable e hizo lucir una partitura que, no por conocida, deja de ser siempre emotiva. La puesta escénica, realizada por Ana D’Anna, equilibró la pragmática y la belleza, en lo que ya es una marca personal de su trabajo.
En el desenlace de la ópera, el trágico final de Cio-Cio-San volvió a conmover al público asistente. No es para menos: esa es la magia que Puccini y sus libretistas alcanzan cuando la obra es tan bien llevada como sucedió en esta ocasión. En el caso particular de este espectador fue imposible no relacionar el destino del personaje con los nombres de las adolescentes Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia y tantas otras. Por supuesto, se trata de situaciones distintas. Pero algo de lo que denuncia la ópera alcanza esa región difusa a la cual alude John Cage cuando habla del vínculo que se borronea entre el arte y la vida. Germán A. Serain
Fue el 5 de junio de 2026
Próximas funciones:
Viernes 12 y sábado 13 a las 20
Teatro Avenida
Av. de Mayo 1222 – CABA
(011) 4381-0662
Sitio Web Juventus Lyrica
Venta de entradas
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