RAMIRO OBEDMAN, identidad sin fronteras

El músico presenta Madrid-Baires Sextet, donde jazz, tango y flamenco dialogan con naturalidad y construyen una voz propia

Como hijo del exilio, Ramiro Obedman reflexiona sobre cómo el desarraigo marcó su identidad y también su música. Así como alguien puede hablar distintos idiomas, él elige integrar distintos lenguajes musicales. En esta entrevista explica por qué la flauta y el saxo se convirtieron en sus instrumentos principales, cómo llegó a la flauta flamenca y qué lo impulsa a integrar tradiciones diversas en un mismo escenario.

Es compositor, intérprete y productor. Hace veinte años fundó Camerata Flamenco Project, agrupación de proyección internacional. Su trabajo integra música clásica, jazz y flamenco como compositor, arreglador y director musical. Junto a Marcelo Aronson formó Madrid-Baires Sextet, otro proyecto atravesado por el cruce de estilos. La agrupación interpreta composiciones originales y versiones especialmente concebidas para este formato. Se presentarán el próximo domingo 8 de marzo en Bebop.

¿Cómo fue tu llegada a España y cómo se desarrolló allí tu carrera como músico?
No me radiqué en España por decisión propia: llegué junto a mis padres en 1976, cuando era muy pequeño. Soy hijo del exilio. De esa situación nació una forma de comunicarme con el mundo que luego se trasladó a la música: un recorrido por varios estilos —o nacionalidades— hasta encontrar una voz singular que, me gusta pensar, aporta algo distinto.

En España me formé como músico de jazz. Más tarde estudié brevemente en la Facultad de Música de La Plata y en el Instituto Superior de Arte de La Habana. También comencé a moverme en los ámbitos del flamenco, el tango y el jazz. Con el flamenco recorrí el mundo junto a grandes compañías de baile y en formatos más pequeños, en pleno momento de expansión internacional del género. Con dos compañeros fundamos Camerata Flamenco Project, que actuó durante más de veinte años en festivales de todo tipo. Al mismo tiempo trabajé en proyectos de jazz y tango, dicté workshops y desarrollé una productora dedicada a música para imagen. Siempre me sentí cómodo en esa diversidad de lenguajes.

Ramiro Obedman, ¿por qué elegiste la flauta y el saxo como instrumentos de expresión?
Creo que el saxo me eligió a mí. Yo estudiaba guitarra clásica y un día escuché a un saxofonista callejero: me enamoré del sonido. Siempre digo en broma que los músicos callejeros pueden cambiarle la vida a un chico de diez años. Empecé a estudiar saxo a esa edad y después sumé la flauta, que abordé con mayor profundidad durante mi etapa en La Habana. Con el tiempo se convirtió en mi conexión más fuerte con el flamenco, hasta hacer de la flauta flamenca una de mis especialidades.

Contanos sobre tu relación con Marcelo Aronson y los integrantes de Madrid-Baires Sextet. ¿Cómo se conformó el ensamble?
Marcelo, además de compañero musical en este proyecto, es familia. Estamos conectados desde siempre y nuestras carreras han sido muy parecidas, a pesar de la distancia, con coincidencias notables en estilos y enfoques. Hace un par de años, tras un viaje mío a Buenos Aires, el proyecto comenzó a tomar forma hasta adquirir vida propia.

En esta ocasión nos acompañan músicos provenientes del flamenco, el tango y el jazz porteño, artistas capaces de dialogar en varios lenguajes y asumir el riesgo de mostrarlos en escena. He tocado con ellos en distintas situaciones y son extraordinarios. También habrá invitados de gran nivel: Pablo Agri en violín, Gisela Sara en voz, Yanina Martínez en baile y Shino Ohnuki en piano. Es un espectáculo donde no dejan de suceder cosas.

¿Cómo se entrelazan el tango, el flamenco, el folclore y el jazz en tu música?
De chico hablaba con acento español en el colegio y con acento argentino en casa. Más tarde trabajé con artistas latinos, luego con andaluces del ámbito flamenco. En casa hablo inglés con mi esposa, que es japonesa. Mis hijas son trilingües.

En esa convivencia de lenguajes intenté integrarme a cada uno, hasta que apareció una forma propia de hablar que los incluye. En la música ocurrió algo similar: toqué flamenco, jazz y tango por separado, hasta que surgió la necesidad de no compartimentar y permitir que todo fluyera junto. Eso es lo que presento hoy con Madrid-Baires Sextet.

¿Qué tipo de composiciones incluirán en el concierto?
Habrá mucho material mío, parte escrito especialmente para esta ocasión y parte recuperado para este formato. También obras de Marcelo. Tanto las piezas originales como las versiones están arregladas y pensadas específicamente para el espectáculo.

¿Qué criterio siguieron para incluir versiones?
Convocamos a artistas que dejaron una huella profunda. De algún modo aparecen los fantasmas de Paco de Lucía, Astor Piazzolla, John Coltrane, Mercedes Sosa, Osvaldo Pugliese o Claude Debussy. No se trata de citas literales, sino de presencias que forman parte de nuestro lenguaje. También incorporamos versiones de clásicos españoles y argentinos que dialogan con esta estética de ambos lados del Atlántico.

¿Cómo se manifiestan esas referencias en escena?
Puede surgir un momento de Syrinx en una introducción de flauta flamenca o un guiño a Piazzolla en una bulería. La música está interconectada y buscamos que esas conexiones se perciban con naturalidad. También aparecen Federico García Lorca u Horacio Ferrer como parte de ese entramado cultural.

¿Cómo es el diálogo entre la guitarra flamenca y el bandoneón?
Maravilloso. Son instrumentos que parecen destinados a entenderse. Tal vez dentro de algunas décadas este cruce resulte habitual, pero requiere trabajo y respeto por el estilo.

Ramiro Obedman, ¿por qué elegiste Buenos Aires para esta gira?
Tengo familia y amigos aquí. La tradición flamenca y tanguera de la ciudad favorece este tipo de proyectos. Marcelo, que además de músico es un gran productor, impulsa esta iniciativa. Siento que la ciudad recibe estas propuestas con una apertura especial.

¿Qué expectativas te genera el concierto en Bebop?
Detrás de un concierto hay producción, ensayos, arreglos, promoción y estrategia. Todo ese trabajo se condensa en dos horas en vivo. Esa intensidad vuelve la experiencia única e irrepetible. Mi mayor expectativa es que el público se emocione, se sorprenda y salga con la sensación de haber vivido algo especial. Que se vaya tocado y, por qué no, un poco despeinado por la música.

Fue 8 de marzo 2026
Bebop Club
Uriarte 1658 – CABA
WhatsApp: +54 11 2585-3515
Sitio Web Ramiro Obedman

Integrantes: Ramiro Obedman en flautas y saxo; Marcelo Aronson en batería, cajón y voz; Cindy Harcha en Bandoneón; Hector Romero en guitarra flamenca; Diego Velazquez en bajo y Lautaro Gaudry en piano.

Baires Madrid Quintet.Ramiro Obedman y Marcelo Aronson

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