PIOTR BECZALA, para aplaudir de pie

Colosal concierto del tenor polaco, acompañado por el pianista alemán Camillo Radicke

En inglés, la expresión standing ovation da la idea de que hay un público que ovaciona, y lo hace de pie. Se vio durante la noche en que el tenor polaco Piotr Beczala se presentó por primera vez en el Teatro Colón, en ocasión del inicio de la temporada 2022 del Mozarteum Argentino. Según refiriera Luis Alberto Erize, presidente del Mozarteum Argentino, al presentar el concierto, el artista tuvo la enorme gentileza de esperar los dos años de pandemia para venir a nuestro país y deleitar a un público que no solo aguardaba con ansias su presentación, sino que comprobó que tal espera valió la pena. El cantante fue acompañado por el pianista alemán Camillo Radicke, quien ya se había presentado para el Mozarteum con la Filarmónica de Dresde en octubre de 2000.

El cantante abrió su presentación con Questa o quella, quizás el aria por excelencia del Rigoletto de Giuseppe Verdi. Ya desde los primeros compases de la famosa alocución del Duque de Mantua -rol del que hizo su debut en 2006- Piotr Beczala cautivó a una audiencia cuyo entusiasmo fue in crescendo conforme pasaban los minutos. Mattinata, de Ruggiero Leoncavallo, fue la acertada transición hacia otra intervención de Beczała con Verdi: de Il Trovatore, se escuchó Deserto sulla terra y Ah, si ben mio.

Dueño de una amplitud vocal increíble, el polaco no solo se entendió perfectamente con su partenaire, sino que se movió por muy variadas piezas interpretadas con una solidez y finura impecables, amén de una expresividad casi natural. Promediando la primera parte del concierto, Beczala aportó una cuota de emoción al cantar tres bellas piezas de Francesco Paolo Tosti:  L’ultima canzone, Chi sei tu che mi parti, e Ideale, la composición más célebre del músico italiano y, sin dudas, la más conmovedora. Polonia no podía estar ausente del repertorio: de Strazny Dwór (“La mansión embrujada”), Beczała cantó el aria de Stefan, Aria z kurantem; ópera de Stanislaw Moniuszko, estrenada en 1865.

Luego del intervalo y del brindis en ocasión de los 70 años del Mozarteum Argentino, Piotr Beczala y Camillo Radicke volvieron al escenario para interpretar, de Stefano Donaudy, Vaghissima sembianza, Freschi luoghi, prati aulenti y O del mio amato ben. El segmento de Sergei Rachmaninoff fue claramente uno de los puntos más sublimes y de más llegada al público: cuatro temas en seguidilla en que Piotr Beczala siguió fascinando a la audiencia, que iba subiendo el tono de las ovaciones. Pasaron 6 canciones op. 8 No. 5 “Un sueño”, 12 canciones op. 21 No. 5 “Lilas”, 6 canciones op. 4 No. 4  “No me cantes, doncella encantada” -a pura emoción- y 12 canciones op. 14 No. 11 “Agua de manantial”. Luego, de P. Tchaikovsky, Kuda, kuda, kuda vi udalilis, preciosa aria de Eugenio Oneguin en la que el tenor polaco transmitió cabalmente todo el dolor de Lensky por el amor perdido.

Además de poseer una bella voz que se ajusta muy bien a múltiples personajes operísticos, Beczala demostró que puede cantar en varios idiomas sin ningún problema. Luego de interpretar repertorio italiano -según él, su favorito- y de sortear sin dificultad el ruso, pasó a la lengua francesa con L’amour… Ah! Leve toi soleil!” de Romeo et Juliette, de Charles Gounod. Del francés viró de nuevo al italiano con E lucevan le stelle y Recondita armonía, emblemáticas arias entonadas por el artista Cavaradossi en Tosca, de Giacomo Puccini.

Fue una velada en la que nadie -ni siquiera los artistas- quería abandonar el teatro. Por eso, la dupla Piotr Beczala y Camillo Radicke -el pianista acompañó de manera estupenda a la estrella de la noche- volvió, no una sino seis veces, a endulzar los oídos del público. Pese a que alguien del público le pidió Nessum dorma -cuestión que ocasionó hilaridad en los artistas y el resto- el polaco cantó Pourquoi me réveiller, del Werther de Jules Massenet, La fleur que tu m’avais jetée, de  Carmen  de Georges Bizet, y Core’ngrato de Carlo Buti.

La ovación de pie no cesaba. y los artistas volvieron tres veces más: incorporando el idioma alemán, se escuchó, de Franz Léhar, Dein ist mein ganzes Herz (de la opereta romántica El país de las sonrisas), y de Richard Strauss, el lied Zueignung. Finalmente y cerrando lo que parece haber sido uno de los mejores conciertos de la temporada, el tenor volvió a recordar a su patria con una pieza de Mieczysław Karłowicz -compositor polaco considerado el maestro del poema sinfónico-, la bella canción Pamietam ciche jasne zlote dnie (“Recuerdo claros, dorados días”).

El programa fue bien variado, con conocidas piezas disfrutadas por públicos de varias generaciones, y otras no tan difundidas. Pese a lo acrisolado del repertorio, ya sea por la variedad de idiomas en que Piotr Beczala tuvo que cantar y por la diversidad de estilos musicales, el concierto -lejos de ser un híbrido pasticcio– fue un verdadero lujo, de esos que quienes amamos al Teatro Colón esperamos se repitan con más frecuencia. Viviana Aubele

Fue el 7 de mayo de 2022
Teatro Colón
Libertad 621 – Cap.
(011) 4378-7100
teatrocolon.org.ar
Sitio Web Mozarteum Argentino
Sitio Web Piotr Beczala
Camillo Radicke en Spotify

 

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