MARCELA ROGGERI – FRANÇOIS CHAPLIN, Argentina y Francia

Un delicioso recital de músicas francesas a dos pianos

Le boeuf sur le toit (final) - Marcela Roggeri y Franu00e7ois Chaplin - www.martinwullich.com

Ya casi sobre el final de una temporada que incluyó fechas muy interesantes, el ciclo Nuova Harmonia presentó un recital pianístico que fue particularmente atractivo por varias razones. Por empezar, para los amantes del piano, un recital con dos instrumentos en escena ofrece de por sí un interés particular: las posibilidades sonoras se duplican, aunque también las exigencias, pues los intérpretes deben permanecer atentos a lo que hace el compañero y articular el toque propio con el del partener.

La calidad interpretativa, por otra parte, estaba asegurada: una de las protagonistas de la velada era la argentina Marcela Roggeri, discípula de Ana y Bruno Gelber, hoy radicada en Londres. Junto a ella se anunció el nombre del francés François Chaplin, quien llegaba precedido de una cantidad de buenos antecedentes, incluidos varios premios y una discografía muy elogiada por prestigiosas publicaciones internacionales.

Pero además estaba el programa, concentrado en el repertorio francés y sugerentemente titulado Paris, les Années Folles, le Boeuf Sur Le Toit. Esta última expresión identifica a un muy popular local ubicado en la Rue du Colisée, en la capital francesa, que desde su inauguración fue centro de reuniones para los principales protagonistas de los años locos parisinos. También es, por supuesto, el título de una obra que Darius Milhaud compuso durante su tiempo de estadía en Brasil, inspirada en ritmos afrosudamericanos que se suceden como un torbellino repleto de pasajes disonantes y politonales. Curiosamente, el título se origina en otro local destinado a la gastronomía, una fonda brasileña menos famosa que su par francés, cuyo nombre llamó la atención del compositor: O boi no telhado.

Milhaud formaba parte del grupo de compositores que fue conocido con el nombre de “Les Six”, al que también estuvieron vinculados Francis Poulenc y Erik Satie, incluidos asimismo en este programa. Del primero, en la sección inicial del recital, se escucharon su Elégie, L’embarquement pour Cythère y el Capriccio de Le Bal masqué. La velada se había iniciado antes con la Danse macabre de Camille Saint-Saëns, y previo al intervalo sonó el delicioso Prélude à l’après-midi d’un faune.

Otra pieza de Claude Debussy abrió la segunda parte, su Petite Suite para piano a cuatro manos, que precedió la sensible Pavane pour une infante défunte de Maurice Ravel, interpretada a un ritmo que seguramente hubiese satisfecho al autor, quien solía reclamar que fuese tocada con la lentitud propia de la gracia cortesana. Los dos pianistas se mostraron en todo momento muy conectados entre sí, cálidos y expresivos, en particular la intérprete argentina, quien además tocó todo el tiempo con una visible sonrisa instalada en su rostro. Una sonrisa que se dejó escuchar en el piano, y esto es algo que se agradece.

Sobre el final llegó el tiempo del vals, primero a través de dos breves piezas de Satie y Poulenc, rematados luego por esa apoteosis infernal que imaginó Ravel al contrastar el ritmo festivo propio de los bailes en los salones vieneses con los horrores de la guerra, puestos uno junto al otro en una convivencia inverosímil. La Valse no es otra cosa que una deconstrucción del vals vienés, ciertamente maravillosa desde el punto de vista musical, y pese a todo en una línea de notable coherencia con el desenfado y la bohemia de la época, que al mismo tiempo recibía con beneplácito las músicas vinculadas al cabaret, el music-hall, el jazz y otras expresiones que la burguesía seguramente consideraba vulgares.

En el final hubo dos bises, bienvenidos y además bien a tono con el repertorio: una Suite Yiddish del compositor  Norbert Glanzberg, más conocido por las canciones que escribió para Edith Piaf, y finalmente una sublime página del cancionero francés de postguerra: Les feuilles mortes, de Joseph Kosma. En resumidas cuentas, una noche con sabor francés, con el gusto del reencuentro con una pianista de excelencia, nacida en estas tierras, y el placer de una noche de primer nivel. Germán A. Serain

Fue el 14 de noviembre de 2017
Teatro Coliseo
Marcelo T. de Alvear 1125 – Cap.
(011) 4816-3789
Nuova Harmonia

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