LOS HUMANOS, en casa

Matt Haig revisa la condición de nuestra especie con los ojos de un extraterrestre

La idea de Los humanos surgió para Matt Haig en el año 2000, cuando tenía 25 años y estaba afectado por un trastorno de pánico. La lectura –y también la escritura- fueron parte crucial en su recuperación, de modo que hay una dedicatoria implícita a todos los que alguna vez padecieron o padecen este cuadro, y todo el libro es una metáfora (hilarante) de lo que significa moverse entre humanos, sintiéndose un completo extraño y ajeno a la Tierra.

Andrew Martin es un matemático que da clases en la Universidad de Cambridge y acaba de resolver la hipótesis de Riemann, un enigma enunciado en el siglo XIX. En su secreto, encriptado en la distribución de los números primos, descansa la posibilidad de infinito progreso para la humanidad. Pero, como lo advirtiera Isacc Asimov: “Tristemente, la ciencia alcanza el conocimiento mucho antes de que la sociedad alcance la sabiduría”, y es por eso que desde una lejanía inimaginable en el cosmos y fuera del alcance de nuestra estrecha dimensión, es enviado a la Tierra un encargado de eliminar al genio matemático y borrar todo rastro del descubrimiento, antes de que se desencadene una secuencia de hechos de la que el universo tenga que arrepentirse.

Y así, este alien toma el cuerpo del ya abducido y eliminado Andrew Martin, para comenzar a mezclarse en los ámbitos de Cambridge y los seres ligados íntimamente al profesor. Es desopilante el relato de las primeras interacciones entre el alienígena y los humanos. Aunque munido de una avanzada tecnología para adaptarse e interpretar los códigos de comunicación, no se le escapa el absurdo en nuestros protocolos de relacionamiento, que se le antojan incomprensibles.

La misión alienígena comienza a colapsar cuando ya consustanciado en el papel de Andrew Martin establece una conexión especial con quien fuera la esposa del sustituido y su hijo adolescente. También lo toca el descubrimiento de la música de Debussy, los poemas de Emily Dickinson y el vino australiano. Entonces , percibe que quizás sí, tenga algún sentido ser humano…

La trama se desliza por un simpático y azaroso reconocimiento del sentimiento de hogar , sintetizado en el tema This must be the place del grupo Talking Heads , a la vez que intenta transmitir a sus “anfitriones” del otro mundo su decisión de quedarse. Experimentar el sentimiento de amar y ser amado sigue siendo universalmente irresistible, y en él cabe muy bien el sentido de la existencia, la certeza de estar en casa. Silvia Bonetti

Los humanos
Matt Haig
312 páginas
Rocaeditorial
Sitio Web Matt Haig

matt haig escritor los humanos libro Matt Haig es un autor británico, nacido en 1975. Traducido a 29 lenguas, en la actualidad vive en Nueva York y está escribiendo el guión cinematográfico para adaptar Los humanos al cine.

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