LAS ASESINAS DE GARDEL, fantástica pasión

La puesta en escena de Diego Cosín convierte a esta versión sobre la muerte del cantante en un atractivo fresco de negro humor

Las asesinas de Gardel – Actúan: Victoria Ahualli, Hernán Calzon, Carlos Casabal, Roberto Cox, Antonia De Michelis, Emiliano Díaz, Federico Falasco, Pablo Gasparri, Pablo Gustavo Izurieta, Maximiliano Dax, Nadina Marquisio, Laura Martínez Duque, Dolores Ortiz de Rosas, Javier Schonholz, Carmen Stigliano – Sonido e Iluminación: Santiago González Urrutia – Vestuario: Antonia De MichelisEscenografia: Emiliano Díaz, Federico Falasco, Pablo Gasparri y Álvaro López – Coreografía: Leonardo SandovalAutoría: Antonia De Michelis, Lucía LaragioneDirección: Diego Cosín

Parafraseando a Horacio Ferrer podría decir: las puestas de Diego Cosín tienen ese qué sé yo… ¿viste?   Me siento en la butaca, se apagan las luces y una original estética aparece en el escenario deleitando mis sentidos. El director es un notable creador de imágenes –tal como lo hizo en Cruz blanca sobre fondo rojo– que conjuga perfectamente los elementos necesarios para que Las asesinas de Gardel se disfrute en muchos aspectos además de su propio contenido.

Cosín le añade peso específico de puro arte en el total resultado del producto, allí juegan la iluminación, el vestuario –que en este caso muestra lo interior-, el blanco y negro, la escenografía -con la Naumann de las costureras-, los pastelados colores y las formas, los sonidos, la proyección de lugares y periplos, los movimientos coreográficos y la recreación de elementos  partiendo también de los mismos actores. El momento de la colisión entre los aviones –generando alas y motores con el grupo humano- es de una sutileza encantadora y de una poesía sublime, como lo es todo el espectáculo. Cosín no deja detalle alguno librado al azar. Es un artífice cabal.

Las asesinas de Gardel, asombrosa y fascinante historia pergeñada por Lucía Laragione y Antonia De Michelis, cuenta las vicisitudes de dos fanáticas de Ignacio Corsini, en un derrotero que tiene como objetivo asesinar a Carlos Gardel. El misterio de la muerte del Zorzal Criollo toma otra visión –libérrima e imaginativa-, con mucho humor negro, que genera ideas y reflexiones respecto de los ídolos populares, los mitos y el cholulismo.

Con acompañamiento constante de sus tangos más notables y otras melodías, que incluyen hasta el Himno Nacional de Colombia con su inmarcesible gloria, Las asesinas de Gardel se disfruta a la manera de una road movie que muestra Medellín y El Tábano en antiguas imágenes. También recrea el clima de un Almacén de Ramos Generales donde los hombres bailan solos; o nos convierte en espectadores de un concurso de canto sui generis en el que, por una circunstancia fortuita, resultarán ganadoras las asesinas del título: las hermanas Idónea y Perpetua Margarit, graciosa y estupendamente encarnadas por Nadina Marquisio y la misma De Michelis.

Las apariciones del forzudo Roberto Cox en la personificación surrealista del amor imponen un tinte muy particular y onírico que contrasta con hilarantes personajes como la diva que compone Laura Martínez Duque. El numeroso elenco es muy parejo y se nota una mano diestra que aprovecha los talentos individuales en aras del excelente resultado grupal. Martin Wullich

Se dio hasta fin 2009
Teatro Payró
San Martín 766 – Cap.
(011) 4312-5922

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