EL LAGO DE LOS CISNES Y LAS PRINCESAS ENCANTADAS, chicos chochos

Atractiva propuesta para que los niños entren al maravilloso mundo de la música y el ballet

Intérpretes: Walter Aon, Martín Parrinello, Mónica Revelli, Rodolfo Romero, Yanina Toneatto, Rodrigo Villaverde y Nina Zaera – Vestuario: Jorge Hirschfeld – Escenografía: Walter Centurión, Maximiliano Pouchan y Alejandro Szklar – Iluminación: Nicolás Baretta – Autor: Piotr Illich Tchaikovsky – Producción y adaptación a ritmos folklore, tango y tecno house de la música de Tchaikovsky: Silvina Rouco –  Guión y Adaptación: Juan Lavanga – Dirección y Coreografía: Leonardo Reale

El domingo levanté temprano a una de mis hijas (10 años) y a su mejor amiga, ya que con mi mujer les ofrecimos ir a ver un espectáculo de ballet por primera vez. Aprovechamos el trayecto para contarles la historia de la hermosa princesa Odette que es transformada en cisne por el maligno Mago Von Rothbart. Cisne que por las noches vuelve a convertirse en mujer al borde del lago, donde el Príncipe Sigfrido la ve y se enamora jurándole amor eterno. Cuando el príncipe llega a la mayoría de edad debe contraer matrimonio. Por eso se celebra un baile en el palacio, donde llegan bellísimas princesas encantadas de todas partes del mundo.

Pero el Príncipe anhela a Odette. El malvado mago llega al palacio con su maléfica hija Odile, muy parecida a Odette y Sigfrido – confundido-  le jura amor eterno.  Odette se entera y regresa al lago a llorar.  Sigfrido advierte su equivocación, le pide perdón a Odette, lucha con el Mago y se une para siempre a su amada, rompiendo el hechizo.

Las niñas están muy entusiasmadas con la historia y no hay dinero que pague la felicidad que expresan. Apuramos el paso deseando que no pidan más caramelos, pochoclos y demás cosas raras que venden en la entrada. Descubro que casi todos los espectadores son madres, abuelas y niñas de entre 2 y 11 años, y alguno que otro padre o abuelo. Todas juegan antes de entrar, se sacan fotos y pescan con unas cañas de plástico en una fuente. Ya dentro de la sala, parece un acto de fin de año de una escuela o un taller de teatro o ballet.

Un bufón, mago y malabarista –Juan Miraz– presenta la historia, escoltado por cuatro chanchitas-cisnes muy divertidas. Se destaca una escenografía brillante junto al magnífico vestuario y logradas máscaras. Aunque se ha achicado la compañía para esta ocasión, el escenario queda acotado. Quienes hemos visto otras puestas de la obra podemos percibirlo en la performance de los bailarines del Ballet Metropolitano, dirigido por Leonardo Reale, entre quienes se destacan Nina Zaera (Odette) y Yanina Toneatto (Odile) y las Chanchitas- Cisnes interpretadas por Sofía Bortolin, Elvira Peredo, Noemí Lizarraga, y Naomi Sanchez,  quienes se ganan el cariño de todos.

El público infantil es uno de los más difíciles, ya que manifiesta sin disimulo su gusto o disgusto por lo que ven. Se nota el afán por darle a estas pequeñas tiranas la mejor atracción. En el entreacto aprovechan para jugar y bailar en los patios. Al finalizar, salen -programa en mano- a pedir autógrafos a las bailarinas como si se tratara de las princesas de Disney. El espectáculo se extiende pues las niñas piden besos, suben al escenario, abrazan  a los artistas, se sacan fotos y hay que pedirles que nos vayamos ya que nos esperan los hermanos para almorzar en casa.

Es un entretenido espectáculo para que los chicos aprendan, se diviertan con algo mejor que un aparatito electrónico y comiencen a disfrutar de la buena música clásica y del ballet. Y es una muy buena idea para compartir con los grandes. Mariano Augugliaro

Domingos a las 11
Hasta fin de junio 2016
Ciudad Cultural Konex
Sarmiento 3131 – Cap.
(011) 4864-3200

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